Los expertos auguran precios récord para el oro incluso en este mismo año 2020

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Tras las dudas provocadas por la necesidad de los inversores de cubrir sus posiciones en otros activos que se habían desplomado a causa de la crisis del coronavirus, el precio del oro ha retomado la senda alcista, con importantes subidas en un corto espacio de tiempo. Unas subidas que, según algunos expertos, podrían llevar a registrar máximos históricos incluso en este mismo año 2020.

por José Ángel Pedraza

Desde la consultora CPM Group aseguran que la subida protagonizada por el oro en el año 2019 va a tener continuidad, alcanzando un precio récord a medio plazo. Además de la epidemia de Covid-19, factores como las tensiones geopolíticas y las elecciones presidenciales estadounidenses van a ser determinantes.

En cuanto al impacto de la epidemia de coronavirus, la consultora señala que esta crisis ha recordado a los inversores la importancia de contar con oro y otros metales preciosos en la cartera como medio de diversificación y protección.

“La emergencia provocada por este virus debería constituir un señal para los gobiernos, empresas y ciudadanos, que deberían prevenirse ante situaciones similares que puedan repetirse en el futuro”, señala el informe.

Los escenarios que se manejan en el informe van desde una depresión corta pero profunda a un periodo mucho más prolongado de contracción económica. En cualquier caso, los efectos de esta crisis sobre la economía y la sociedad van a dejarse sentir durante años.

Desde la consultora consideran que el escenario más probable será una profunda recesión global durante el primer semestre del año, a la que seguirá una importante recuperación durante el segundo semestre, especialmente en algunos países.

Respecto al impacto de la recesión en el oro, desde la consultora creen que “el oro se encuentra en buena forma para afrontar lo que queda de año y a medio plazo. Su actuación dependerá de la intensidad del impacto de la crisis del coronavirus en la economía global”.

En su opinión, las medidas de política monetaria adoptadas por los diversos bancos centrales no van a ser suficientes hasta que se logre desarrollar una vacuna. El virus va a seguir perjudicando a la economía al menos hasta el mes de mayo, cuando es probable que remita debido a la subida de las temperaturas.

Pese a ello, desde CPM Group creen que existen más factores que van a influir en la actuación del oro durante el resto del año, aparte del Covid-19.

Antes de que se desencadenara la epidemia, el precio del oro había registrado una importante subida, motivada por una serie de factores, entre los que se encontraban las elecciones presidenciales en EEUU, los tipos de interés muy bajos o negativos, la subida de las bolsas, el aumento de la deuda global, las tensiones fronterizas, el cambio climático o el aumento de la demanda de oro por parte de los bancos centrales.

Unos factores que, una vez que remita la epidemia, volverán a estar en la mente de los inversores.

Los principales indicadores del mercado del oro se encuentran bien posicionados este año: tanto el suministro como la demanda de inversión o la demanda por parte de los bancos centrales apoyan una eventual subida del precio.

La demanda de inversión se estima en unos 17,2 millones de onzas (535 Tm) para 2020, aunque la epidemia de coronavirus podría provocar un aumento de entre 500.000 y 600.000 onzas (15,5-18,6 Tm).

También se espera que los bancos centrales continúen con sus compras de oro en 2020, acumulando una cantidad estimada de 19 millones de onzas (591 Tm).

En cuanto al suministro total, se espera que continúe cayendo este año, hasta una cifra aproximada de 126,6 millones de onzas (3.938 Tm), debido a que la caída de la cifra procedente de la minería va a absorber el aumento de la producción de oro procedente del reciclaje.

De cara al futuro, desde CPM aconsejan aumentar la proporción de oro en la cartera de inversión, para poder hacer frente a futuras recesiones, crisis financieras, disputas geopolíticas y epidemias globales.

“Creemos que los próximos cinco años van a resultar especialmente complicados para los consumidores, inversores y pequeñas empresas, por varias razones. En momentos como éste es donde tiene más sentido acumular oro que en periodos más plácidos como fue el de finales de la década de 1990”, concluye el informe.

Riley FBR

Por su parte, desde el banco de inversión B. Riley FBR son mucho más optimistas y han elevado sus estimaciones de precio para el tercer y cuarto trimestres del año a la impresionante cifra de 2.500 dólares la onza.

Los analistas del banco creen que los estímulos fiscales y las medidas sin precedentes adoptadas en materia de política monetaria en estos días van a permitir que el oro suba hasta niveles nunca antes alcanzados.

El factor principal no va a ser una profunda recesión o la caída de los mercados de capitales, sino unos tipos de interés extremadamente bajos, junto a una serie de medidas de estímulo económico que no tienen precedentes.

Las repercusiones de estas medidas van a ser las mismas que se produjeron entre 2009 y 2011, cuando el precio del oro alcanzó sus registros máximos históricos.

Las compañías mineras de oro van a ser las grandes beneficiadas de esta subida del precio, una vez que la economía regrese a la normalidad. “Creemos que el actual entorno macroeconómico va a permitir que el precio del oro llegue al nivel de los 2.500 dólares la onza. El metal va a ser el activo que mejor se comporte y las acciones de sectores relacionados con él van a ser también las que mayor revalorización registren”, aseguran desde B. Riley FBR.

Goldman Sachs

Otro banco de inversión, el estadounidense Goldman Sachs, también ha revisado sus previsiones sobre el precio del oro y apunta al alza del metal. En informe publicado en estos días y titulado ‘Es hora de comprar la moneda de último recurso’, los analistas del banco explican que el metal precioso actúa como protección frente a la devaluación de la moneda en momentos en que los legisladores se ven obligados a adoptar medidas drásticas para hacer frente a shocks económicos masivos como la pandemia de Covid-19.

Los analistas de Goldman Sachs atribuyen la presión que sufrido el precio del oro durante estas dos últimas semanas a las dificultades que atravesaban muchos fondos de inversión debido al desplome de los mercados, lo que les obligó a liquidar sus posiciones en oro y otras commodities para generar liquidez.

Posteriormente, el desplome del precio del petróleo provocó una escasez de dólares en las economías emergentes, que podría obligar al Banco Central de la Federación Rusa a pasar de ser comprador a vendedor de oro.

Sin embargo, el anuncio de un plan masivo de recompra de activos y otras medidas destinadas a impulsar la economía por parte de la Reserva Federal, el pasado día 23 de marzo, ha provocado un vuelco en la situación.

Desde Goldman Sachs creen que las medidas de la Fed han solucionado los problemas de liquidez de los fondos y han evitado que éstos repercutan en el oro, que se verá beneficiado.

En esta situación se suelen poner en práctica la llamada teoría del “miedo y la riqueza”: los inversores de los países desarrollados tienden a comprar oro cuando temen una devaluación monetaria. En cambio, los de las economías emergentes están más dispuestos a comprar oro cuando disponen de la suficiente riqueza como para permitírselo.

Según esto, nos encontramos cerca de un punto de inflexión donde las compras motivadas por el miedo van a comenzar a dominar a la presión vendedora en busca de liquidez, como sucedió en noviembre de 2008.

“Por tanto, las perspectivas para el oro a corto y largo plazo son mucho más constructivas y tenemos cada vez más confianza en nuestro objetivo a 12 meses de 1.800 dólares la onza”, señalan desde el banco estadounidense.

Por su parte, el factor ‘riqueza’ de las naciones emergentes podría convertirse en otro factor favorable al oro. China y otros mercados asiáticos están mostrando signos esperanzadores de recuperación económica.

Oroinformacion.com