Perú: Minería hace frente al coronavirus y empresas donan medio millón de kits

0
190

La minería no está al margen de las actuales dificultades provocadas por la pandemia del coronavirus: ha anunciado la donación de 500,000 kits de descarte del virus que provoca el Covid-19. Este aporte de las empresas mineras, a través de la Sociedad Nacional de Minería, Petróleo y Energía (SNMPE), es un ejemplo para otras asociaciones, gremios y sectores productivos del país. Con esta decisión solidaria la minería se suma a la estrategia emprendida por el Estado contra la propagación del coronavirus en la población.

Asimismo, las empresas mineras reafirman su voluntad de seguir colaborando con el Estado y las acciones destinadas a proteger la salud de las personas. En este contexto, las operaciones mineras han reducido sus actividades estrictamente a los sistemas productivos y al control del suministro de agua, relaves y mantenimiento (limpieza) de las áreas operativas, campamentos y otros lugares a su cargo. Las empresas mineras se han propuesto evitar que los pobladores de las zonas de influencia queden expuestos a los peligros contra la salud por la falta de agua potable, electricidad, insalubridad y desembalse de relaves que, además, afectarían al medio ambiente.

En este escenario de guerra contra un enemigo invisible que ataca a la humanidad, el sector privado actúa y asume su responsabilidad social en los rincones más apartados del país. En este proceso de precauciones extremas, el aporte del proyecto de cobre Tía María (en Arequipa) y de otros emprendimientos mineros detenidos hubiera sido crucial, facilitando enormemente las labores de prevención, dirigidas por los gobiernos locales y regionales contra la pandemia coronavirus.

Nunca se debe olvidar que Tía María es un proyecto de US$ 1,400 millones que producirá 120,000 toneladas anuales de cátodos de cobre. En 2014, después de la aprobación del Estudio de Impacto Ambiental (EIA), la empresa Southern Peru –concesionaria del proyecto– destinó S/ 100 millones a un fondo social vinculado al desarrollo de actividades educativas, de salud, agricultura y ganadería. Desde entonces, la empresa suscribe acuerdos con las comunidades para participar de la vida social y económica de los poblados donde se establece. Con la comunidad El Fiscal, en el distrito de Cocachacra (Arequipa), acordó financiar proyectos vinculados a la salubridad pública (agua potable y alcantarillado) por S/ 1.5 millones.

El aporte de la minería a la lucha contra la infección generalizada es fundamental, porque estas inversiones se emplazan en lugares donde el Estado no está presente y por su capacidad financiera, aunque mermada por la profunda crisis económica mundial. Lo que hoy el país necesita con urgencia extrema, las empresas mineras lo establecen en la zona andina: hospitales, postas médicas, sistemas de telesalud (conectados con hospitales regionales y de Lima, así como médicos especializados), ambulancias y una cadena de servicios de emergencias que incluye profesionales de la salud, bomberos y unidades de rescate.

La minería es un gran alivio para el Estado, ya que asiste a los poblados más alejados y confinados en la sierra y parte de la selva. Resuelve los problemas de conectividad, comunicación y brinda múltiples servicios públicos esenciales que son abandonados por los gobiernos. La minería es un aliado confiable de la población en los momentos críticos, como el de hoy.

Así como Tía María, otros US$57,000 millones de inversiones mineras están paralizadas por la acción de los sectores antimineros y colectivistas que buscan acelerar la recesión de la economía y desencadenar el aumento de la pobreza con el objeto de que la prédica populista y colectivista se escuche en medio de la desesperación de la población. La recesión y la pandemia del coronavirus juntas son un cóctel que puede destruir la peruanidad en desarrollo.

elmontonero.pe