Coronavirus: La minería argentina vuelve lentamente y con mucha seguridad

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Si bien el sector fue uno de los primeros beneficiados con las excepciones al ser considerado esencial por el decreto 450/2020, proyectos y yacimientos están lejos aún de retornar a la normalidad y pleno funcionamiento. Mejoran las expectativas. No hay empleados de la minería contagiados.

Al compás de la vuelta a las faenas en minas y proyectos, el sector de proveedores de la Argentina, segmento que da empleo a más de 50.000 personas,  trata de hacer pie, todavía en medio de la crisis disparada por la pandemia del Covid-19, informó Miningpress.

La logística se convirtió en uno de los problemas más importantes para el sector, debido a las peripecias que tienen que soportar centenares de mineros que trabajaban en los campamentos y fueron obligados al éxodo luego de que se decretara el aislamiento social, preventivo y obligatorio. No fueron pocos los que quedaron bloqueados en el retorno a sus hogares y ahora el problema se presenta para volverlos a convocar a sus tareas. Los protocolos y el acuerdo CAEM-AOMA establecieron turnos de 14 x 14 días. Volver a las minas, para quienes deben atravesar varias fronteras provinciales es todo un tema, debido a la gran cantidad de controles, fronteras cerradas y el aislamiento que deben cumplir en algunas provincias los que deseen ingresar a las mismas.

La Cámara Argentina de Proveedores Mineros (CAPMIN), entidad, que representa a un segmento que suma más de 10.000 empleos, estima que un 30% de sus dotaciones están trabajando, aunque hay PYMEs y medianas que cayeron al 10% o menos.

Este es un año perdido, dicen, y la premisa es sobrevivir y sostener el capital de trabajo. Sólo unas pocas han podido acceder a los regímenes REPRO y ATP de socorro a empresas ni a las tasas blandas del 24%.

A la minería argentina le ocurre algo parecido que al país y al mundo. Procura volver a ponerse de pie pero debe mantener sus las alertas encendidas. El reciente caso de un enfermo sospechoso en el Proyecto Pachón, de Glencore, es un buen ejemplo. El operativo de evacuación fue un test exitoso y el paciente no estaba infectado, pero el caso resonó fuerte en San Juan, en donde el coronavirus está contenido a fuerza de aislamientos.

En síntesis y por fortuna, la minería argentina, hasta hoy, no ha sufrido contagios de Covid-19, salvo alguno excepcional. El sistema de control y prevención en salud que se incorporó en el protocolo de trabajo del sector minero la llevó a ser una de las industrias más preparados en el país. Pero su aislamiento la obliga a ralentizar proyectos y trabajos, recalentar presupuestos y recalcular todo el tiempo.

Los regresos

La Cámara Argentina de Proveedores Mineros (CAPMIN) reveló, luego de un relevamiento entre sus asociados, que la minería argentina está operando a un 30% de su capacidad instalada.

Un ejemplo es San José, la mina de oro y plata de Minera Santa Cruz (Hochschild + McEwen) que dice estar produciendo, en promedio, al 50% con similar porcentaje en dotación de personal en tanto que continúa con la exploración. Cuando falta un mes para comenzar el invierno la búsqueda de más mineral está concentrada en el target San José, mientras discontinuó Telken hasta fines de agosto o principios de septiembre, cuando también retomará Aguas Vivas.

También en Santa Cruz, Cerro Moro, la mina de oro y plata de Yamana Gold, ha ido progresando en recuperar su curva de producción, que hoy se aproxima al 50% de lo previsto para esta época del año. Como en otras minas y faenas, el gran condicionante es la disponibilidad de personal: sobre una dotación de 1.400,  incluyendo trabajadore Construcción, han vuelto a laborar unos 450, de los cuales 80 a 85% son santacruceños.

Otra mina grande y de gran peso relativo en la economía provincial, en este caso de San Juan, es Veladero, que en su reciente informe trimestral todavía no había acusado recibo del parate que comenzó con el decreto 297 del 19-M. El complejo de la chino-canadiense Minera Andina del Sol (Shandong + Barrick) hoy está trabajando a 1.200 personas pero suspendió las obras de la línea eléctrica que traerá energía desde Chile, el aeródromo y la Fase 6 del Valle de Lixiviación, que espera retomar cuando termine el invierno.

Lindero

En Salta

Un caso singular es el de Lindero, la mina de oro y plata de Fortuna Silver próxima a debutar, a la cual el Aislamiento Social Preventivo Obligatorio (ASPO) sorprendió con el 94% de sus instalaciones terminadas. Después de un mes de parálisis, la minera volvió a trabajar con un plan de 450 trabajadores en lugar de los 1.200 que tenían antes, dentro de un acuerdo con las autoridades de Salta en el marco del Plan de Operaciones Mínimas de Emergencia (POME). El plazo para la entrada en producción del yacimiento se corrió del antes de invierno a antes de fin de año.

El otro segmento que sintió el parate fue el de las exploradoras que estudian proyectos con contratistas perforadoras, en muchas latitudes andinas aprovechando la temporada estival. Declarada la cuarentena que hoy cumple 60 días, debieron desarmar campamentos un mes antes de lo previsto (cuando adviene la temporada invernal). La rehabilitación de principios de abril, salvo excepciones, no hizo posible el retorno, sobre todo por los inconvenientes logísticos del traslado de personal.

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