Empresa estatal, Aníbal y el método “proyecto x proyecto”, una agenda sin destino cierto. Pymes marginadas

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 “La estrategia para la minería hoy es analizar proyecto por proyecto, porque entendemos que no es lo mismo producir oro, plata, cobre o litio, por mencionar algunos de los que integran nuestra cartera de proyectos en exploración avanzada”, explicó a la prensa sanjuanina, el Secretario de Minería de la Nación Alberto Hensel.

Estas expresiones se produjeron cuando la impronta de personajes pesados de la política nacional pusieron los ojos en un proyecto que pretendería instituir nuevamente la fórmula “Energía y Minería” como una sola secretaría.

Un remembre de lo que fuera en el gobierno de Fernando De la Rúa cuando la titular era Débora Giorgi.

En este caso, mientras Hensel desenfunda el plan “proyecto x proyecto” como una salida a la captura de imprescindibles inversiones genuinas, desde la Patagonia Austral, el ex ministro y senador nacional Aníbal Fernández, pretende hacer un atajo para volver a las “luces del centro” y dejar de comandar el yacimiento Río Turbio.

Aníbal ya lo habría hablado con el presidente Alberto Fernández. Este sólo le pidió que lo acordara con el ministro Matías Kulfas sugiriéndole que “hace lo que creas viable y sin generar quebraduras en los funcionamientos ministeriales”. A todo esto, AF le dijo a sus colaboradores “es factible”.

Tras el empuje mediático de que sería el hombre fuerte de la energía, el tema minero se mantuvo como una opción de viabilidad potencial. Todos saben de la habilidad del político de Quilmes para arremeter y convertirse en un hombre fuerte desde donde lo desee. También saben que su impronta no es la que se necesita para lidiar con inversores extranjeros y dialogar con los empleados jerárquicos que estos poseen en el país. Desde el sector minero esta jugada se la ve como “difícil de concretar y deseablemente imposible” confió un gerente de una multinacional.

Mientras esto tomaba forma, Hensel redobló la apuesta, y contrario a lo que recomendaron los equipos técnicos del Partido Justicialista sobre archivar la constitución de una empresa nacional de minería, el sanjuanino armó una carpeta con ocho hojas y se la presentó a Guillermo Nielsen presidente del directorio de YPF.

Recordemos que desde que asumió en YPF Nielsen, dijo que “el sector minero es una posibilidad que realmente quieren explorar a medida que el gobierno busca impulsar las exportaciones”, algo que aún con la pandemia reinante sigue siendo concebido por el presidente.

Desde esta perspectiva, querer hacer ingresar a una empresa minera estatal nacional al mercado necesita indefectiblemente acordar con las provincias y privados. La mayor amenaza de este proyecto es que YPF está prácticamente sin fondos y muy lejos de tenerlo. No obstante, a pesar de estas trabas, Hensel avanzó en su intención de que la empresa CIMSA, que es una sociedad anónima creada por YPF para explotar canteras donde se pueden extraer arenas para el fracking en el yacimiento de Vaca Muerta, se sume activamente al negocio minero. Una forma de captar más dinero para el estado y de facilitar la tan ansiada y negada licencia social.

Esta subsidiaria realizó un trabajo silencioso para quedarse con campos en la provincia de Chubut donde se encontraros el tipo de arenas silíceas que se importaban desde China para ser utilizadas en la provincia de Neuquén.

La petrolera necesitaba en el tramo de los años 2016 – 2026, unos 40 millones de toneladas para el mayor reservorio hidrocarburífero de no convencionales. Algo que hoy está muy lejos, por la paralización de la exploración y extracción de hidrocarburos y por el derrumbe económico que sufrió YPF en los dos últimos años.

Mientras este plan conmocionó a los esperanzados adherentes a poseer una gran empresa minera estatal, la presencia del Covid-19 impactó en la caída de la demanda y precios de minerales industriales.

Algo que el secretario no supo impulsar son claras y precisas respuestas para el sector Pyme de la minería.

Más de 1.000 establecimientos que no sólo poseen la soga al cuello, están al borde del precipicio por ser un sub sector que posee una extensa postergación consecuencia de la desastrosa economía nacional de los últimos cuatro años.

Además cabe resaltar que Hensel está empecinado en hablar de la Gran Minería, agregando el tema del litio en algunos casos. Pero nada ha señalado de la pequeña minería, la que no posee grandes y millonarias inversiones, pero se encuentran enclavadas en todas las comunidades y generan más de veinte mil puestos de trabajo directo y cuarenta mil indirectos.

No estarán ubicadas a 3.000 o 4.000 metros de altura, pero constituyen una fuerza ampliamente movilizadora de las economías regionales. Es más, son las que mayor aportan a la proximidad del yacimiento con la sociedad y no poseen “criticas sociales” a pesar que muchas de ellas no se llevan muy bien con el cuidado ambiental.

Las pymes mineras necesitan mayor grado de atención.

Están ante un inminente colapso. Sería muy interesante que los experimentados funcionarios

provenientes de San Juan, secretario y subsecretarias con sus contratados incluidos, dejen de lado el ser portadores de un modelo y hagan uso de una concepción federal.

Al mismo tiempo deberían dejar rencillas o diferencias para ser tratadas, si prefieren, en las tardes de té en sus provincias. Aquí y ahora el país y la industria necesita gestión y acompañamiento. Nada más básico que esto.

Por eso, con respecto a la dinámica de trabajo de Hensel para con 15 proyectos de litio, cobre y oro en los que se trabajará en lo que resta del año, sería imprescindible incluir en la agenda como primer punto las Pymes mineras que ya están en el país, y son reales, tan tangibles que necesitan del auxilio del Estado como les sucede a muchos argentinos.

Prensa Geominera