Acuerdo San Juan: proponen rediscutir el uso de las regalías mineras en municipios

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Lo señaló el ministro del área y es por un decreto de la gestión anterior que habilita a gastar una parte en gasto corriente. La idea es que todo vaya a obras.

La mesa de la Minería del ASJ se reunió la semana pasada para hacer un diagnóstico y la próxima reunión, las partes formularán sus propuestas. (Foto: gentileza SI San Juan)

POR Leonardo Domínguez

La gran convocatoria que hizo el gobernador Sergio Uñac bajo el título Acuerdo San Juan (ASJ) podría ser un instrumento para que la provincia vuelva a sus raíces y asegure un destino óptimo de los dividendos que deja la minería. La clave está en un decreto de la gestión anterior que habilita a los municipios a utilizar en gasto corriente una parte de las regalías que generan los grandes yacimientos, lo que va en contra de la normativa original que dispuso que el dinero únicamente puede ir a obras de infraestructura. El ministro de Minería, Carlos Astudillo, adelantó que en la mesa de diálogo del sector planteará la necesidad de discutir el decreto y que los recursos tengan el destino que se fijó inicialmente.

“Lo voy a plantear”, aseguró Astudillo en Radio Estación Claridad cuando le preguntaron si va a llevar al ASJ el decreto del año 2007 que distorsionó el destino que pueden tener las regalías mineras que administran los municipios. Según el alfil uñaquista, esos fondos deben seguir la misma suerte que los fideicomisos mineros, es decir, usarse nada más que en la ejecución de obras.

Astudillo coordina la mesa sectorial de la Minería, que además, entre otros, integran empresarios, gremios y proveedores de la actividad. De allí, al igual que en las otras 16 mesas que se armaron bajo el paraguas del ASJ, saldrán distintas propuestas consensuadas para tratar de superar la crisis que está dejando la pandemia del coronavirus y políticas de Estado de mediano y largo plazo.

El uso de la plata que viene de la minería a gran escala genera polémica desde hace años en San Juan. La Ley de Regalías (7281) sancionada en el año 2002 tras un amplio debate que incluyó a los partidos políticos más importantes de la provincia, establece que las compañías que exploten los yacimientos metalíferos le tienen que pagar al Estado un porcentaje del metal que venden y que ese dinero se dividirá de la siguiente manera: 12% para la Policía Minera, 55% a rentas generales de la provincia y un 33% para el municipios donde esté enclavado el emprendimiento.

El punto de conflicto está en los municipios. La misma ley dice que las comunas deben utilizar el dinero en obras de infraestructura que propendan a un desarrollo sustentable, pero la realidad indica otra cosa. Iglesia viene cobrando desde el año 2006 jugosos montos por Veladero y los hermanos Marinero, Mauro primero y Marcelo después, que fueron intendentes desde aquella época hasta el año pasado, aplicaron gran parte de esos fondos a gasto corrientes, como becas, contratos y ayudas sociales, nunca se levantó una obra que haya transformado la realidad económica y productiva y el distrito nunca despegó a pesar de que sus ingresos se multiplicaron varias veces gracias al yacimiento más grande que tiene la provincia.

Los Marinero se tomaron de una nueva ley de regalías que se aprobó en 2007 (7862), que abrió la posibilidad de que el Ejecutivo provincial disponga por decreto que un porcentaje del dinero vaya a gastos corrientes. La administración giojista hizo uso de esa facultad, firmó el decreto y fijó un 20%, lo que se contrapone a lo que en 2002 tuvo un apoyo incondicional de las distintas fuerzas políticas.

El planteo que piensa hacer Astudillo abre la posibilidad de varios escenarios. Uno es que en el ASJ se consensúe derogar la 7862 y dejar firme la ley original y su espíritu de que las regalías se apliquen únicamente en obras que traigan un desarrollo del departamento sostenido en el tiempo, otro es dejar sin efecto el decreto reglamentario con el mismo objetivo y  otra alternativa es mantener las cosas como están y que el dinero siga yendo a gasto corriente. Uno más fue mencionado ayer en despachos oficiales: achicar el 20% y asegurar mayor volumen de plata para infraestructura.

Uno de los que se declaró a favor de hacer todo lo posible en materia legislativa para que los municipios inviertan todo el dinero en obras es el titular de la CGT, Eduardo Cabello. Sostuvo que eso es lo que “ayudaría a que un departamento se desarrolle de verdad” y apuntó que sería una buena forma de crear puestos de trabajo en la construcción.

La semana pasada, en contraposición, el que prefirió esquivar el debate fue el presidente de la Cámara Minera, Mario Hernández. Sostuvo que ellos alientan el desarrollo sustentable, pero se excusó en que “nosotros no le podemos decir al Gobierno en qué gastar la plata”. 

Diario Huarpe