Seguridad jurídica y licencia social: ¿Argentina está a la altura del mundo?

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Lejos han quedado los tiempos en que los buscadores de oro perseguían el metal hasta los lugares más remotos en que se encontrara, desafiando a los elementos y arriesgando sus vidas por obtenerlo. En la actualidad, las compañías mineras no solo valoran la rentabilidad económica de una posible explotación de oro, sino también la seguridad jurídica del país donde se encuentra el yacimiento.

¿Podrá Argentina estar a la altura de Australia Occidental, Finlandia, Nevada y Alaska?

    Si Argentina quiere estar a la altura y atraer inversión extranjera, deberá brindar seguridad jurídica. Además, deberá plantear reglas de juego claras. La crisis actual aparece como una gran oportunidad en energía y minería, y no solo si hablamos de inversión extranjera, ya que por efecto de la Pandemia, capitales nacionales, tambien ven en la minería y la energia nacional, una nueva opción. Serán las autoridades correspondientes, quienes deberán poner en valor cada una de sus áreas, gestionarlas, con verdadero profesionalismo, y asegurando la licencia social para operar y la seguridad jurídica, necesarias para que un inversor quiera entrar en una actividad de riesgo. Si los argentinos somos capaces de convertir esta crisis en oportunidad, tendremos minería y energía para los próximos años.

Los primeros mineros de oro no dudaban en lanzarse a una aventura de desenlace incierto y, en muchas ocasiones, desastroso, con tal de mantener la esperanza de hacer fortuna gracias al hallazgo del metal dorado.

Solo en la llamada ‘fiebre del oro del Klondike’, miles de ellos fallecieron debido a las avalanchas, inclemencias climáticas, enfermedades y violencia que eran habituales en aquellas latitudes.

Desde entonces, la minería de oro ha cambiado mucho: las principales compañías que se dedican a extraer el metal valoran cuidadosamente los proyectos antes de lanzarse a explotarlos.

En esta valoración influyen factores como la rentabilidad económica del yacimiento (en función de las reservas y el coste estimado por onza), la existencia de infraestructuras en la zona, la cercanía de comunidades habitadas, la licencia social para operar, entre otras.

Pero en los últimos tiempos hay un factor que está cobrando cada vez más relevancia en el negocio, hasta el punto de convertirse en determinante para decidir si una compañía se implica en un proyecto hasta la fase de producción. Se trata de la seguridad jurídica.

En efecto, antes de que una compañía decida implicarse en un proyecto de explotación de oro en un país del mundo, tiene que tener la certeza de que el Gobierno de ese país, con el que se verá obligada a negociar para poder explotar sus recursos, no modifique la legislación que afecta a la actividad durante el periodo de vigencia de la licencia, suba unilateralmente los royalties pactados o rescinda la autorización para operar en su territorio.

A la seguridad jurídica en el ámbito de la minería se ha referido Thomas Kaplan, presidente de la minera canadiense Novagold, en una información del medio especializado Mining Weekly. Novalgold ha formado una ‘joint venture’ con el gigante minero canadiense Barrick Gold para explotar el prometedor yacimiento de Donlin Gold (Alaska, en la imagen).

Según Kaplan, que hizo fortuna buscando oro en Bolivia, Zimbabue y Sudáfrica, “esa mentalidad de ir adonde se encuentra el oro, que nos ha llevado a Sudamérica, África y Asia, es cosa del pasado. Desde el punto de vista del inversor, comprendo lo que está sucediendo en los países en desarrollo, porque tengo una amplia experiencia allí”.

    En su opinión, “la clave ya no es ser capaz de adquirir los activos de mayor calidad, que ofrezcan el mayor rendimiento según la tesos tradicional de la inversión, y que ha sido mi lema durante los últimos 15 años. La clave está en invertir en jurisdicciones que le permitan a uno recoger los frutos de su inversión”.

Kaplan puso como ejemplo lo sucedido recientemente en Papúa-Nueva Guinea, cuyo Gobierno rechazó renovar la licencia de explotación de la mina de oro de Porgera a las mineras Barrick y Zijin Mining. Una situación que ha calificado como “un mal presagio para la industria minera”.

En su opinión, “al tener el valor de nacionalizar activos propiedad de China [el Gobierno de Papúa-Nueva Guinea] ha demostrado que es una tendencia inexorable”.

Otros países como Zambia han designado el oro como una fuente estratégica de recursos para el país, que tiene que generar más divisas locales. Todo ello demuestra que la ubicación de las explotaciones es un criterio cada vez más relevante para las mineras, especialmente cuando se está viendo que muchos países tienden a la nacionalización, ya sea sigilosamente o de forma descarada.

Sin salir de África, Barrick tuvo también graves problemas con el Gobierno de Tanzania, que solo pudo cerrar tras la venta de su filial Acacia Mining por presiones del Gobierno tanzano, así como con una indemnización multimillonaria.

Kaplan explica que los inversores se van a dirigir, como los salmones remontando el río, hacia los grandes activos situados en lugares seguros.

Alaska, una de las mejores jurisdicciones

    Una de estas jurisdicciones seguras es Alaska, que alberga el yacimiento de Donlin Gold. Según el informe anual sobre las compañías mineras que realiza el Instituto Fraser canadiense, Alaska es la cuarta jurisdicción mundial más atractiva para la inversión minera, solo por detrás de Australia Occidental, Finlandia y Nevada.

De hecho, Alaska es el segundo estado de EEUU que más oro produce, solo superado por Nevada: “allí entienden de minería, entienden que hay que contar con infraestructuras y se aseguran de que haya acceso a las mismas”, afirma Kaplan.

Según Greg Lang, CEO de Novagold, si la mina de Donlin ya estuviera activa, sería una de las mayores del mundo, con una producción media de 1,1 millones de onzas (34,2 Tm) de oro anuales, durante una vida útil de unos 30 años.

Definitivamente HOY es el momento, la minería y la energía, serán uno de los motores de este país, pero si no arrancamos con la exploración hoy, no vamos a tener minería ni energía mañana. Más de 10 años lleva a un proyecto a ser mina en lo que respecta a tiempo, y en estadísticas, solo un proyecto de 100 llega a ser mina.

No desaprovechemos esta oportunidad.

ARGENTINA Es urgente es hoy.

Por Andrea Polizzotto – Mag. Derecho Empresarial – Abogada – Mediadora

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