Olvidate de los aumentos de nafta: uno por uno, los autos eléctricos que ya se fabrican en Argentina

0
85

Diferentes empresas están desarrollando vehículos a batería. Son city cars livianos y habilitados para circular en determinados lugares. Te los presentamos

Por Guillermina Fossati

Los autos híbridos y eléctricos figuran en los planes de todas las automotrices y, en muchos casos, ya tienen fecha para que los motores a combustión sean reemplazados por completo y dejen de circular por las calles.

El objetivo: contribuir con el medio ambiente, una misión que es prácticamente obligatoria para cumplir con los requerimientos que le imponen en diferentes países, además de ofrecer modelos más económicos para circular, porque la carga de la batería es mucho más barata que llenar un tanque de nafta.

En este contexto, varias compañías empezaron a desarrollar vehículos que sean propulsados únicamente a batería. Es decir, incorporan un motor eléctrico que permite circular por cualquier lado para luego se recargado en un punto exclusivo o hasta en el propio hogar.

En Argentina, los primeros en incursionar en este negocio fueron Renault, con la Kangoo ZE, pensado para el transporte de mercaderías; y Nissan, con el Leaf, el primer auto de pasajeros 100% eléctrico.

Sin embargo, en el mercado local aparecieron fabricantes que pusieron su sello nacional a varios proyectos, algunos de los cuales ya tienen la homologación para circular en las calles. Este es el caso de Volt, del empresario cordobés Daniel Parodi, cuyo invento ya puede transitar por avenidas y autopistas, mientras que hay otros en lista de espera para obtener el certificado final.

La creación de Volt

Fue el mismo ministro de Desarrollo Productivo de la Nación, Matías Kulfas, quien entregó a Daniel Parodi, presidente de Ciudad Empresaria, la homologación de los autos eléctricos de su empresa Volt Motors.

De esta forma, Parodi consiguió el visto bueno para comenzar a fabricar los vehículos Volt E1, dirigido al usuario final; y los Volt W1, para clientes corporativos con capacidad de carga de 500kg, después de haberlos presentado en noviembre de 2018.

El empresario ya cuenta con la Licencia de Configuración de Modelo (LCM), que se suma a la Licencia de Configuración Ambiental (LCA) que tenía. Ahora, falta únicamente que en las próximas semanas la compañía comience a producir las primeras unidades.

En cuanto a las características del modelo, en sus dos versiones está preparado para dos personas, es decir, son biplaza.

La firma también desarrollará el Z1, que está destinado al uso en predios cerrados, como countries o canchas de golf, y por eso no necesita la homologación. En cuanto a su fabricación, contará con células de producción donde la demanda lo requiera.

«Se trabaja sin intermediarios para ahorrar costos», comentan desde la empresa a iProUP. Estas células estarán ubicadas estratégicamente en los principales centros de consumo y regiones del país, como Capital Federal, Centro, NOA, NEA y Cuyo. Además, se prevé la expansión por Latinoamérica.

Ambos modelos tendrán diferenciales de equipamiento, aunque la estructura será similar. Sobre el material con que está confeccionado, es el mismo que usan hoy los aviones y modelos de alta gama, como el Bugatti Veyron. Es decir, en el monocasco no hay nada de chapa, ni soldaduras, sino que es una mezcla de fibras de distintos tipos, texturas que se unen con resinas.

En cuanto al equipamiento, el gran diferencial entre ambos modelos es la presencia de una enorme pantalla de 16″ en el caso del E1 y una de 10″ para el utilitario W1.

Mediante este display se pueden comandar prácticamente todas las funciones del auto: desde abrir y cerrar las ventanas, encender el coche, hasta acceder a las cámaras de estacionamiento 360º, con efecto «vuelo de pájaro» entre otras prestaciones.

Asimismo, permitirá la instalación de una app en el celular desde la cual se puede comandar muchas funciones. De hecho, es necesaria para ingresar al vehículo, ya que no tiene llaves.

Otras funcionalidades que incluye son.

    Monitoreo de punto ciego, que detecta los movimientos hacia atrás y en los laterales del vehículo

    Cámara y sensor de estacionamiento asistido, para ver cuál es la trayectoria que se debe mantener

    Visión 360º que transforma en una sóla imagen lo captado por las cuatro cámaras ubicadas en el perímetro del auto

    Medición de presión en los cuatro neumáticos

Autonomía y recarga de Volt

El dato más importante de un eléctrico es su autonomía y, en este caso, desde la firma informan que podrá recorrer hasta 300 km. Luego, puede cargarse desde un tomacorriente convencional.

En un uso normal diario, estimado en unos 60 kilómetros, se gasta el tercio del consumo de la batería. Eso significa que en dos horas se puede cargar, según la empresa. La velocidad máxima será 105 km/h, el tope permitido para la categoría L7e en la que está inscripto.

En cuanto al costo de operación y mantenimiento, en Volt aseguran a iProUP que permite ahorrar hasta un 90%. «En 1.500 km se consume un promedio de $600 de energía, frente a los $6.600 que requeriría llenar el tanque de combustible. Además, el mantenimiento es mínimo, no requiere «service y el bajo peso hace que el desgaste de cubiertas sea ínfimo», destacan.

Respecto al modo de manejo, el E1 no tiene marchas ni cambios y cuenta con un monopedal. Es decir, el acelerador funciona como freno al soltarse. Sobre la seguridad, en Volt Motors aseguran que tiene » airbag de protección contra impactos conforme a la regulación».

Con estas características, lo que admiten en Volt Motors es que se logró una categoría de vehículo que definen como nueva, ya que es un auto chico pensado para la ciudad, con espacio cómodo para dos adultos y la posibilidad de poner en las plazas traseras dos sillas de niños de hasta 12 años.

En rigor, no tiene butacas en el compartimiento trasero, dejando más lugar para destinarlo al transporte de objetos. La capacidad de carga llega hasta los 300 kilos.

El precio de Volt es de u$s20.000 para el compacto E1 y de u$s15.000 para el utilitario W1. Ambas versiones saldrán de fábrica con una garantía de dos años, sin límite de kilometraje.

El proyecto Tito

Además de Volt, que ya obtuvo la homologación, en la provincia de San Luis se produce otro modelo eléctrico.

Se llama Tito, tiene espacio para 4 personas y con los asientos de atrás rebatidos tiene más superficie en el baúl. Este modelo está en manos de la empresa Coradir. Ya tiene los primeros prototipos y en diciembre planea lanzarlo como el auto más económico del país.

Por ahora, se encuentra en proceso de certificación para que aprueben las medidas de seguridad y disponga del permiso para circular en la provincia y resto del país.

Con respecto al consumo, Tito ofrecerá una autonomía de 100 kilómetros con una carga eléctrica de ocho horas. Su velocidad máxima será 65 kilómetros, ya que está destinado al uso urbano.

La proveedora de baterías de litio será la compañía argentina Probattery y contará con una vida útil de ocho años. Al ahorro en combustible que proporcionará, hay que agregar que no requerirá de demasiado mantenimiento, salvo los frenos.

La carrocería es de origen chino, pero será reemplazada por una nacional a partir del primer trimestre del año que viene. Desde la empresa aseguran que ya tiene los permisos del diseñador y que hay una planta en Munro creando las matrices (en Kevlar, el material de los chalecos antibala, en lugar de chapa) para que el auto sea 100% nacional.

«Como tenemos una fábrica de metalmecánica, vamos a hacer la carrocería de aluminio con perfiles y partes fundidas», detallan desde la firma, que estima que para fin de año tendrán el 80% del vehículo con producción nacional.

Planea comercializarlo en todo el país. Tendrá un costo al público de 10.000 dólares. «A dólar oficial, hoy sería unos $700.000», remarcan.

En el apartado tecnológico, Tito integra una pantalla LED HD táctil para la radio, bluetooth, cámara de reversa y levantacristales eléctrico. Además, puede ser personalizado al gusto del cliente, sin límite de colores o diseños, siempre que lo permita la línea de ensamble.

Por el momento hay dos prototipos fabricados y su venta está exclusivamente limitada a Argentina, pero la marca no descarta realizar exportaciones si el mercado lo demanda.

El Sero Electric

Antes de Volt y Tito, en la Argentina comenzó a construirse el Sero Electric, un auto eléctrico para el Segmento A, es decir, un citycar (como sus rivales), homologado bajo las categorías L6 y L7 para «vehículos con circulación restringida».

Esta limitación indica que el auto está pensado para circular por calles y avenidas, pero no por rutas o autopistas. Su velocidad máxima está limitada a 50 km/h.

Otro dato, al estar encausado en la normativa L6 y L7, solo tiene como seguridad cinturones, pero carece de airbags, frenos ABS y control de estabilidad.

Según su ficha técnica, el Sero Electric tiene capacidad para dos pasajeros y se ofrece con tres tipos de carrocerías: sedán, camioneta alta o baja. Se fabrica en el parque industrial Pitam, de la localidad bonaerense de Morón, y ya está a la venta en la Argentina.

El motor es eléctrico de 5,6 CV y las baterías se recargan en un tiempo máximo de seis horas a través de un tomacorriente convencional. El material de las mismas incide en el precio final:

Los eléctricos que vienen

Dentro de las empresas que importan autos más sustentables, Nissan y Renault ya están comercializando sus eléctricos en el país, mientras que otras optaron por la tecnología híbrida, es decir, que combina un motor naftero con uno eléctrico.

Varias marcas ya tienen planes para el desembarco de eléctricos en suelo albiceleste: DS, que lo hará este año; y Fiat, que también planea importar el 500. En otros casos prefieren esperar para anunciarlo.

Por su parte Toyota, Ford, Mercedes Benz, entre otras, ya apuestan por los híbridos o mild hybrid, como ocurre con Audi.

Así, la Argentina se va preparando para recibir autos de este tipo. Solo restará que se instalen más puestos de carga y mejoren calles y rutas para allanar el camino de la revolución sustentable.

La Opinión Austral