Los analistas no descartan que el oro llegue a 4.000 dólares la onza en 2023

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La revalorización del oro podría superar a la de la plata a finales de año y no se descarta que el rally del metal precioso continúe durante los próximos años, alcanzando un precio de hasta 4.000 dólares la onza para 2023.

Por José Pedraza

Son las principales conclusiones del estudio recién publicado por Bloomberg Intelligence, en el que apuntan que el rally del precio del oro apenas ha comenzado, por lo que podría extenderse durante los próximos años.

Según este informe, tras superar la barrera de los 2.000 dólares la onza a principios de agosto, el precio del oro se ha mantenido en una horquilla de entre 1.930 y 1.980 dólares la onza“Sin embargo, a pesar de esta pausa que dura varias semanas y de caer por debajo del precio récord, el oro se va a revalorizar más que la plata en el segundo semestre del año”, apunta Mike McGlone, analista de commodities de Bloomberg Intelligence.

McGlone considera que “la política de hechos consumados de los bancos centrales constituye una base sólida para el oro, pero no tanto para el precio de la plata o el cobre. Los metales industriales dependen en mayor medida de los estímulos fiscales y de que se produzca un rebote de la economía global”.

Para que la plata consiguiera superar la revalorización del oro durante el resto del año, el mercado tendría que registrar una combinación de subida de los rendimientos de los bonos, un dólar en máximos, menor volatilidad en las bolsas y una expansión económica continuada. Un escenario altamente improbable, en opinión de Bloomberg Intelligence.

Según el informe, el oro debería continuar apreciándose hasta finales de año, especialmente en comparación con la plata, el cobre y los demás metales de base, que están más expuestos al riesgo de un mercado de capitales inestable y un débil crecimiento económico, en nuestra opinión. Si los precios de las acciones caen, aumentará la ventaja del oro, mientras los metales de base se ven más presionados”.

Además, desde la consultora creen que el rally del precio del oro no ha hecho más que comenzar: “el oro tocó fondo a 700 dólares la onza en 2008 y alcanzó su máximo, cerca de 1.900 dólares, en 2011. Una velocidad de subida similar (x2,7) desde el mínimo de este año (1.470 dólares la onza) nos llevaría hacia los 4.000 dólares la onza en 2023, apunta McGlone.

Desde Bloomberg Intelligence apuntan también al papel que puede desempeñar el mercado de capitales en la revalorización del oro, dado que muchos inversores están recurriendo ahora al metal precioso: “si nos guiamos por la historia, las bolsas van a entrar en un periodo bajista. Su rápida subida durante los últimos años ha marginado al oro. Pero ahora las circunstancias han cambiado”, señala el analista.

A pesar de esta visión tan optimista sobre el futuro del oro, el informe advierte de que los 2.000 dólares la onza van a constituir un importante nivel de resistencia y que podría pasar algún tiempo antes de que el metal vuelva a superar esa barrera de forma sostenida, aunque a largo plazo el precio podría llegar mucho más alto.

“La subida escalonada del precio del oro se ha aplanado durante algún tiempo. Esto suele suceder en ocasiones como éstas, pero nuestros gráficos muestran la propensión del oro en el pasado a las correcciones y a consolidar sus ganancias cuando alcanza niveles relativamente altos. Pero parece que el rally alcista del precio del oro apenas acaba de comenzar”, apunta el informe.

Entre los principales factores que van a apoyar la subida del precio del oro hasta finales de año se encuentran las medidas adoptadas por los bancos centrales para reactivar la economía, la incertidumbre sobre una posible recuperación en ‘V’ de la economía, los estímulos fiscales y la volatilidad en las bolsas.

“En nuestra opinión, el oro cuenta con loa catalizadores necesarios para mantener su liderazgo hasta finales de año. La bajada de tipos de interés por parte de los bancos centrales y los rendimientos de los bonos cercanos a cero son unas bases firmes para el oro, como el previsible aumento de la volatilidad en las bolsas conforme se aproximan las elecciones presidenciales en los Estados Unidos. Más inciertos son los estímulos fiscales globales y la recuperación económica, ambos necesarios para impulsar a los metales industriales”, concluye.

Oroinformacion.com