En la corteza terrestre quedan todavía más de 50.000 toneladas de oro por extraer

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El oro es un recurso escaso, a la vez que finito. Precisamente esta escasez es uno de los factores del alto precio que alcanza. A la vez, es un metal que no se destruye ni se consume, por lo que la práctica totalidad del oro que se ha extraído a los largo de la Historia (unas 190.000 toneladas), se encuentran aún entre nosotros, en distintas formas.

por José Ángel Pedraza

Cuando se habla del suministro minero del oro, el debate que surge periódicamente es si se ha alcanzado ya el máximo registro histórico de producción de metal (el punto denominado técnicamente como ‘peak gold’) o aún existe la posibilidad de que la producción anual aumente con respecto a la del año anterior.

En el caso de este año, las circunstancias relativas a la pandemia de Covid-19 hacen evidente que la producción se va a reducir con respecto al año pasado, en concreto en un 1,7%, según las últimas estimaciones.

Según BBC News, la producción mundial de oro fue de 3.531 toneladas en 2019, un 1% menos que el año anterior, de acuerdo con los datos del Consejo Mundial del Oro. Se trata de la primera caída interanual que se registra en esta magnitud desde el año 2008, tras una década de crecimiento ininterrumpido.

Desde el propio Consejo Mundial del Oro señalan que “aunque el crecimiento del suministro procedente de las minas puede ralentizarse o caer ligeramente durante los próximos años, conforme se van agotando las reservas existentes y los grandes descubrimientos son cada vez menos frecuentes, creemos que es un poco prematuro sugerir que la producción mundial ya ha alcanzado su cima”.

Incluso cuando de verdad se alcance esa cima, los expertos aseguran que en los años inmediatamente posteriores no se va a registrar un descenso rápido de la producción, sino que más bien se producirá una lenta caída durante las décadas siguientes.

Según Ross Norman, de Metals Daily, “la producción de oro procedente de las minas se ha estancado y va a iniciar una trayectoria descendente, pero no de forma dramática”.

Las compañías mineras establecen dos fórmulas para estimar el volumen de oro que queda en el subsuelo: por un lado, las reservas, que son el oro que es rentable extraer al precio actual del metal; por otro, los recursos, que engloban a todo el oro que podría ser rentable extraer después de un proceso de exploración o a un nivel de precios superior al actual.

El volumen de reservas de oro puede calcularse de una forma más precisa que los recursos, aunque, aun así, no se trata de una tarea fácil. En la actualidad, se estima que existen reservas de aproximadamente 50.000 toneladas de oro, según el US Geological Service (USGS).

Para poner esta cifra en perspectiva, la cantidad total de oro que se ha extraído en la historia de la Humanidad es de alrededor de 190.000 toneladas, por lo que, basándose en esta estimación, aún quedaría un 20% de oro por extraer del subsuelo.

Sin embargo, esta cifra está sujeta a variaciones, ya que las nuevas tecnologías permiten extraer el oro de reservas conocidas que, hasta el momento, no eran económicamente rentables. En efecto, innovaciones como el big data, la inteligencia artificial o la aplicación del Smart data a la minería pueden optimizar los procesos y reducir los costes.

Principales fuentes

La fuente principal de la que se ha extraído la mayor cantidad de oro hasta ahora ha sido la cuenca de Witwatersrand, en Sudáfrica, de la que procede aproximadamente el 30% de esas 190.000 toneladas.

Otras fuentes importantes de oro son la mina de Mponeng, también en Sudáfrica, que es la más profunda del mundo; las minas Super Pit y Boddington, en Australia; la mina de Grasberg, en Indonesia; y las minas situadas en el estado de Nevada (EEUU).

La minería a gran escala consume una enorme cantidad de capital, ya que emplea mucha maquinaria en extensas áreas por encima y por debajo de la superficie. Alrededor del 60% de las operaciones mineras actuales son a cielo abierto.

Según Norman, el problema actual es que la mayoría de las minas más grandes, antiguas y con menores costes, como las de Sudáfrica, están cerca de agotarse. Por otro lado, las minas de China son de menor tamaño y tiene mayores costes.

De las regiones mundiales que quedan por explorar en busca de oro, las más prometedoras se encuentran en países de África Occidental, una zona muy inestable desde el punto de vista geopolítico.

Oroinformacion.com