Se avecina el mayor movimiento en la historia de los metales preciosos, sobre todo en la plata

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En todo el mundo, las monedas se acuñan  y los billetes se imprimen hasta la inutilidad. Y el dólar estadounidense no está exento de esa lista. Lo que se avecina es una pérdida de confianza en las principales monedas. Si bien el dólar estadounidense seguirá siendo el último en pie, el precio del papel cambiará en relación con los mercados de metales preciosos, el mercado de valores, el mercado de la vivienda y todo lo demás, afirma el analista experto en metales preciosos David Morgan.

por José María Martínez Gallego 

Sin embargo, debido a la pérdida de confianza durante la fase final de la ruptura de una moneda, la carrera resultante hacia el oro o la plata será extrema.

Entre 1970 y 1980, el precio de la plata pasó de 6 dólares la onza a 48 dólares por onza; sin embargo, la transición no fue gradual como algunos pueden creer inicialmente. En cambio, el movimiento a los 42 dólares la onza se produjo en los últimos trece meses. Entonces, hasta 1979, la plata cotizaba a 6 dólares la onza. En 1980, sin embargo, había aumentado más del 800%.

Lo que estamos viviendo hoy no es como lo que sucedió en 1980; eso fue simplemente un precursor de los tiempos venideros. Está claro que lo que nos espera es una disrupción total, algo que solo ocurre cada 350 años.

David Morgan afirma que “existe una rara oportunidad en el mercado de la plata. Aquellos que creen que los metales preciosos ya han logrado su objetivo pronto se sentirán decepcionados al descubrir que se han perdido el mayor movimiento de la historia”.

Se acerca la próxima recesión y con ella habrá que esperar más malestar social, rupturas de la cadena de suministro, la escasez de productos que damos por sentado en la actualidad y un cambio en los hábitos de gasto de la población mundial. “Prepárese reconociendo que adaptarse es la única forma de avanzar”, dice Morgan.

Hay un adagio en el mercado de valores: con los toros (mercado al alza) ganan dinero y los osos (precios a la baja) ganan dinero, pero los cerdos son sacrificados.

“Demasiada codicia conducirá a pérdidas y arrepentimientos. El mejor consejo que puedo ofrecerle es mantenerle flexible, adaptarte constantemente a la realidad y no involucrar sus emociones”, señala Morgan.

Para finalizar con rotundidad alertando  con un “Recuerde: los seres humanos han sobrevivido a cualquier cosa, incluso en las condiciones más duras, mental, espiritual y físicamente. No lo subestimes; siempre pasamos”, escribe en “Money Metals”.

Oroinformacion.com