San Juan: Alfredo Vitaller, CEO de Josemaría sostuvo que «Hay excelente diálogo con las autoridades de San Juan»

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La compañía presentó la viabilidad del proyecto, pero advierte que falta aún establecer pautas con la Nación.

Por Elizabeth Pérez

Para Lundin, la compañía que opera el proyecto de cobre y oro en Iglesia, Josemaría Resources, resultó clave el apoyo de autoridades y la licencia social que tiene la minería en San Juan, para avanzar en la presentación de la factibilidad que se concretó este lunes, pero esperan acuerdos y claridad por parte de la Nación para seguir hacia el desarrollo de la mina. Alfredo Vitaller, gerente general del proyecto, dijo ayer a DIARIO de CUYO que en San Juan tienen «muy buen diálogo» con el Gobierno y destacó que es una jurisdicción «muy viable» para avanzar con el proyecto, pero al mismo tiempo dejó en claro que deben esclarecer temas relativos a infraestructura económica, financiera e impositiva con la Nación. Resolviendo y acordando estos temas aseguró que la compañía se sentirá «robusta y fuerte» para avanzar en la presentación del informe de impacto ambiental en febrero del 2021, y «convencidos» para salir a buscar la financiación necesaria para iniciar la construcción de la mina en el tercer semestre del año que viene.

«Para el inicio de la construcción se tienen que dar todos estos factores que todavía son pelotas en el aire», dijo Vitaller. Explicó por ejemplo que la baja de las retenciones mineras que acaba de aplicar la Nación es una medida transitoria que no tendrá vigencia cuando la mina entre en producción. Sin dudas se refirió también a la previsibilidad que necesita un proyecto de riesgo como Josemaría, de una inversión de U$S 3 mil millones, en cuanto al actual mercado de cambios con varios tipos de dólares y a precios muy distintos- y a las complicaciones para realizar transferencias de dividendos al exterior, teniendo en cuenta que los accionistas son canadienses. «Nosotros, para poder llevar adelante esta factibilidad tuvimos que resolver información, como por ejemplo los distintos tipos de dólares, o las normas y decretos que tienen una vida que hoy están presente, pero no cuando se desarrolla la mina. Armamos un modelo económico que considera que de esa manera el proyecto puede funcionar. Lo que resta ahora es sentarnos con el Gobierno nacional y decirle, mirá tenemos este paquete, si me subís por ejemplo los impuestos, me tenés que bajar del otro lado, porque si no es inviable», advirtió. En ese sentido también cuestionó la última norma nacional que obliga a las empresas a renegociar con los acreedores privados por dos años, y dijo que pedir plata con esas condiciones significa afrontar un interés que es imposible tomar. «La factibilidad es un hito muy importante, pero por más que represente el 70 o el 80% del proyecto, ese otro 20% que falta es fundamental. Acá no se puede avanzar si no tenés el 100%» aseguró, y dijo que quiere dejar bien claro este pensamiento porque no quiere generar expectativas y «que la gente no piense que mañana venimos y ponemos 3 mil millones». Bajo esa premisa, para que la mina Josemaría se haga realidad, falta completar el informe ambiental y que éste luego sea aprobado, pero fundamentalmente se precisa un acuerdo con la Nación, donde se establezca seguridad jurídica y reglas claras para poder salir a buscar financiación.

Algunos puntos de interés

Extracción y agua

El método de extracción será el convencional que se usa para el cobre, qué es el método de flotación: se tritura la roca con diferentes molinos, se lo tira en una celda de flotación y se le echa un aditivo biodegradable que genera una burbuja, levanta el mineral, se rebalsa, el mineral cae al costado y se junta. Será transportado por camiones hasta la estación de trenes de Albardón, donde saldrá rumbo a Rosario. El proyecto usará 350 litros por segundo diarios de aguas subterráneas, ubicadas arriba de las nacientes del Río Blanco.

Manejo remoto

La operación de los camiones en la mina será remota, con operarios ubicados en una oficina, que podrá estar en Iglesia, en San Juan o en el exterior, explicaron. Si bien eso significará menos mano de obra, implicará una mayor optimización del cuidado ambiental, mejor rendimiento en el consumo de combustible y un trabajo mas confortable para los trabajadores. Estos harán su tarea como en los jueguitos, en cabinas y con controles remotos, como si estuvieran adentro de un camión en la vida real.

Dique de colas

El dique de deshechos será de gran tamaño por los volúmenes de material que se van a procesar. Consta de un circuito cerrado que captará el agua que llega al dique de colas y se va a recircular al sistema en forma constante. Irá creciendo a medida que pasen los años y al final de su vida útil se habrá formado una pared de 190 metros de alto. A diferencia del dique de colas que colapsó en Brasil dicen que aquí armaran una fundación muy sólida, más firme y más costoso que la que se usó en Brasil.

Posición. Vitaller dio su opinión sobre distintos temas de interés, como el impacto del acuerdo con el FMI.

    El clima político y la mano de obra

-¿El hecho de que Argentina haya acordado con el FMI, ¿fue considerado para impulsar el proyecto?

– Sí por supuesto. Fue una señal muy importante, el día que se concretó fue una señal super positiva para los mercados y para el proyecto ya no fue necesario estar dando explicaciones todo el tiempo, incluso había gente que supeditaba todo a ese acuerdo. O sea que sí fue muy importante para posicionar este proyecto.

¿Les preocupa el clima político argentino?

– El grupo Lundin llegó a la Argentina a finales de los «80, principios de los «90, vivió hiperinflación, 6 presidentes en una semana, corralito, corralón, cepo. O sea, son inversores que conocen la Argentina, su idiosincrasia y le tienen menos miedo que otros porque la vivieron todas. Saben cómo es la política, saben que Argentina es difícil, pero si trabajas siempre hay una puerta para salir adelante porque si no, no se pudiese haber hecho Alumbrera, Veladero. Nosotros apostamos a que la única forma de que este proyecto camine es llegando a un acuerdo con el Estado, tenemos que establecer pautas con la Nación.15

-¿Qué analizan del proyecto de ley de protección de vegas, los puede complicar?

-Siempre se tipo de leyes nos preocupa. Hay una o dos iniciativas que las miramos y la verdad es que son complicadas. Como industria estamos trabajando tanto desde la CAEM como de GEMERA, e informando a las autoridades que avanzar con una ley como esa es prohibitiva. Sería muy complicado seguir avanzando, es negativo. 20

-Cuál será la mano de obra estimada en la construcción y posteriormente en la explotación?

– En la construcción van a ver aproximadamente 4.000 personas, y durante la operación entre 700 y 800 personas.

-¿El que sea un proyecto superficial, es un aspecto positivo?

-Esto es muy bueno, porque desde el principio se está obteniendo mineral con valor y empezás a producir. Y eso es menos costoso que hacer una mina subterránea. Y hace que un proyecto como éste sea viable económicamente.

Diario de Cuyo