Chubut: La importancia de la provincia en esta elección

  • 12 de julio, 2021
Vea porque la provincia toma una vital importancia y qué es lo que pasa con la situación de la minería

 

«Estamos a siete bancas de que el kirchnerismo se quede con la República», dijo recientemente el diputado nacional radical por Córdoba, Mario Negri, y repiten permanentemente desde la coalición de Juntos por el Cambio a modo de eslogan de campaña. Es decir que el oficialismo nacional, pero sobre todo la vicepresidente Cristina Fernández, tendrá el control absoluto del Congreso sumando siete bancas en las legislativas. Lo que abre -como es lógico- visiones distintas de sus implicancias.

Pero, ¿cómo puede un distrito electoral tan chico y poco influyente como Chubut tener relevancia en la elección de medio término? Es el contexto y la cantidad de bancas a renovar lo que pone en la lupa de la dirigencia nacional el desconcierto que provoca esta provincia que en la última elección tuvo poco más de 430 mil electores. Los chubutenses somos apenas un soplido ante los fuertes vientos de otros distritos con gran preponderancia en las contiendas por ejemplo a Presidente.

Pero hay que repasar. En este 2021 Chubut es una de las ocho provincias que tienen renovación en la Cámara Alta. Catamarca, Córdoba, Corrientes, La Pampa, Mendoza, Santa Fe y Tucumán completan la lista. Ahora bien, en al menos cuatro de esas provincias las encuestas le son esquivas al Frente para la Victoria o sus equivalentes locales. Y Chubut en particular es una incógnita difícil de descifrar, renueva tres bancas para senador (todas la reportan al Frente de Todos) y dos para diputados nacionales.

Es en ese contexto donde los alquimistas de la política nacional buscan a quién dar su apoyo como candidatos, y en particular en el justicialismo.

En nuestras tierras los peronistas se miden a ver quién está más cerca de Cristina, mientras que Alberto Fernández habría hecho saber que será prescindente de la definición. «Los candidatos los deciden los peronistas de Chubut, pero con la venia del gobierno nacional», dijo por estos días la senadora Nancy González, aunque todos saben que el certificado de candidato lo otorga el Instituto Patria, donde se hacen cálculos y, desde donde se cree, habrá un gesto en breve señalando a un preferido y con encuestas en la mano.

Desde el PJ reconocen por lo bajo que la cuestión minera no puede poner en riesgo la elección en Chubut, por eso desde el cristinismo más puro mandaron a congelar la discusión por la zonificación por «inoportuna». Ya lo lograron, ahora deberán dirimir cuestiones internas para llegar a una PASO para la que hay demasiados precandidatos anotados en la previa. Carlos Linares, de llegada directa a la ex presidenta, está decidido: no se baja. Y en todo caso podría conjugar una lista con Florencia Papaiani. El asesor de Presidencia, Julián Leunda, muestra confianza; mantiene vínculos muy aceitados en el mundo político y viene incrementando sus visitas a la provincia donde algunos intendentes ya expresaron su apoyo, entre ellos Maderna, además del vicegobernador Ricardo Sastre, pero aún le falta un conocimiento mayor en el electorado.

Leunda fue durante algunos meses empleado de Linares en el 2016, en la municipalidad de Comodoro Rivadavia, y ahora podrían ser rivales en la interna.

De los tres senadores actuales por Chubut, la única que podría tener revancha es Nancy González, que construyó un vínculo con la ex presidenta. En el caso de Alfredo Luenzo y Juan Mario Pais, las chances de renovar son nulas. Por otra parte, quien viene ascendiendo en la tabla de potenciales candidatos, es la trelewense Florencia Papaiani, quien la semana pasada fue muy valorada por Juan Pablo Luque, lo que tomó la ex candidata a intendente de Trelew como todo un gesto por parte del comodorense, toda vez que dos comodorenses como Linares y Leunda se disputan los primeros lugares de las listas.

El «otro Alberto» para 2023

Pese a que es el sector más importante, organizado, y de mayor peso político en el peronismo nacional y en el distrito que define la suerte electoral del país, Buenos Aires, el kirchnerismo de paladar negro tiene un problema. En tanto el país no supere la grieta y cure sus heridas y enfrentamientos, viscerales y profundos, será muy difícil llevar a un Kirchner al tope de la boleta presidencial. Por eso fue Daniel Scioli en 2015 y Alberto Fernández en 2019. Ahora, en la previa electoral de este 2021, los laboratorios K en el Instituto Patria ya trabajan para «otro Alberto» en 2023.

El dato se filtró luego de un episodio llamativo la semana pasada, cuando el jefe de gabinete Santiago Cafiero daba su informe en diputados. Allí, el presidente de bloque del Frente de Todos, Máximo Kirchner, le dijo a la bancada de Juntos por el Cambio que «...yo no quiero un país que tenga que ceder a los caprichos de los laboratorios extranjeros... si nos fue así con los laboratorios... ¿Cómo creen que nos va a ir con el FMI?». Aunque le hablaba a los diputados de JxC, en la Casa Rosada pescaron al vuelo el enojo del cristinismo por el decreto que habilita a negociar con Pfizer, Moderna y Janssen por las vacunas que aún no están en el país. Y la preocupación de Cristina y su núcleo íntimo por la crisis, y la negociación con el FMI. La indagación posterior permitió llegar a la trastienda. «Lo que ocurre es que Alberto dilapidó el capital con el que llegó a la presidencia. A lo único que se aspira ahora es a que mantenga controlados la inflación, el dólar, las presiones del campo... y se trabaja en una opción para 2023, que no es él. Hay una idea, que es encabezar con Sergio Uñac, y que sea acompañado por Cristina, Máximo o Kicillof», detalló una fuente «pura» del kirchnerismo a esta columna.

Sergio Uñac es el gobernador peronista de San Juan. Logró acercarse mucho al cristinismo, desplazar el poder de José Luis Gioja en su provincia, y mantiene excelentes relaciones con los gobernadores que no son kirchneristas.

¿Y Massa?

Sergio Massa es un aliado importante, pero Cristina no confía en el tigrense para encabezar una fórmula presidencial que garantice la continuidad «del proyecto».

El Chubut