Oro blanco argentino: el precio del litio pasó los USD 20.000 la tonelada y en 2026 las exportaciones superarán los USD 1.000 millones
- 18 de enero, 2026
La demanda global de baterías y el repunte de la cotización impulsan al sector, que aumentó producción, suma proyectos y se consolidó como proveedor mundial.
El secretario de Minería habló de “un futuro brillante”
Por Sergio Serrichio
La minería argentina cerró 2025 con exportaciones por USD 6.037 millones, un récord histórico. El gran impulso lo dieron las ventas de oro y plata, gracias a la fuerte suba de los precios internacionales.
En términos productivos, sin embargo, destacó la evolución de los volúmenes de extracción y exportaciones de litio. Estas últimas cerraron el año levemente por encima de los USD 900 millones y es muy probable que en 2026 superen, incluso con amplitud, los USD 1.000 millones, a la par o por encima de varios “complejos exportadores” del país que lista el Indec: maní, siderurgia, aluminio, maderero-forestal y la producción frutícola del Alto Valle del Río Negro.
El pico de furor por el entonces llamado “oro blanco” se dio hacia fines de 2022, cuando el precio del Carbonato de Litio rozó los USD 80.000 la tonelada, en medio de una puja de los fabricantes de baterías eléctricas, mayormente concentrados en China, por asegurarse materia prima.
Del furor al colapso
En los años siguientes los procesadores, -coordinados por el propio estado chino, que propició la inversión en nuevas fuentes, en particular en África- lograron que el precio se derrumbe hasta ubicarse por debajo de los USD 9.000 la tonelada de “carbonato de litio equivalente” (LCE), medida básica de la producción litífera, cuya química incluye también la producción de cloruro, hidróxido y otras formulaciones, aunque la producción total se mida en LCE.
Lo que hay que mirar es la realidad del consumo, que se espera que este año crezca 25% a 30% (Cacciola)
La manipulación de los precios, en su momento denunciada por una comisión investigadora del Congreso de EEUU, se debilitó hacia fines de 2025 y ese debilitamiento se hizo muy visible el lunes 12 de enero de este año cuando en el mercado de contado (spot) de China los precios superaron los USD 20.000 la tonelada de LCE, recuperación que Joe Lowry, fundador y CEO de Global Lithium, consideró “sólida”.
“El ritmo de recuperación me ha sorprendido, pero los precios del litio son siempre muy difíciles de predecir”, dijo Lowry, conocido mundialmente como Mister Lithium, que a mediados de 2024 había señalado, de modo casi premonitorio: “China hizo un gran trabajo en hacer creer que sus proyectos en África, el espodumeno de Australia y su producción de lepidolito alcanzan para controlar el precio del litio, pero para la segunda mitad de esta década ese relato perderá credibilidad” (espodumeno y lepidolito son dos tipos de roca de las que se extrae litio, pero a un costo mucho mayor que en el caso de los salares).
Más allá del reciente repunte del precio, Roberto Cacciola, presidente de la Cámara Argentina de Empresas Mineras (CAEM) subrayó el aumento de la demanda de litio: “El que maneja los precios es China, stockeándose o vendiendo cuando se le da la gana. Lo que hay que mirar es la realidad del consumo, que se espera que este año crezca 25% a 30%. Si el precio spot en un momento, con China a la cabeza, sube 70% u 80%, es por decisiones que van más allá de esa suba de la demanda”, dijo a Infobae.
“Productores que tuvieron que salir tal vez reingresen al mercado y lo reequilibren. Es difícil asegurar que el precio se mantenga en USD 20.000, lo seguro es que está aumentando la demanda. Si este precio es sostenible, no lo sé”, agregó Cacciola.
De octubre de 2022 a mayo de 2025 el precio del litio había caído 86%, hasta USD 8.500 la tonelada de LCE. Como el costo promedio de producción mundial es de USD 12.000, muchos productores dejaron de producir (Katusa Research)
Katusa Research, firma de investigación orientada a la inversión, recordó que de octubre de 2022 a mayo de 2025 el precio del litio había caído 86%, hasta USD 8.500 la tonelada de LCE. Como el costo promedio de producción mundial es de USD 12.000, subrayó, muchos productores “hicieron lo único racional que podían hacer: dejar de producir”.
La fuerza de la demanda
Mientras, la demanda mundial para baterías de litio de uso en vehículos eléctricos (la parte del león) y para grandes baterías estacionarias (la que más rápido crece) siguió aumentando. Así, mientras en 2024 la oferta de litio estuvo unas 25.000 toneladas por sobre la demanda, en 2025 la brecha se redujo a 10.000 toneladas y en 2026 viraría a un rojo (exceso de demanda) de 1.500 toneladas que se ensancharía fuertemente en los próximos años.
El informe de marras cita un reporte de la Asociación China de Vehículos de Pasajeros que precisa que ya en septiembre pasado la penetración de vehículos 100% eléctricos o híbridos en ese país rozaba el 60% y que la competencia por la provisión de litio podría disparar los precios hasta USD 27.000 la tonelada de LCE (además de volátil, el precio del litio se diferencia de los de materias primas estandarizadas y con mercados de cotización muy establecidos; gran parte del comercio es por contratos con volúmenes y plazos de entrega y que se ajustan más lentamente que los precios spot).
De todos modos, aunque el precio de USD 27.000 no se materialice, el de USD 20.000 por tonelada “refleja un mercado en el que el sentimiento está mejorando y los fundamentos se están ajustando”, destacó Benchmark Mineral Intelligence.
El precio del litio se diferencia de los de las materias primas más estandarizados y con mercados de cotización muy establecidos
“Los inventarios en China están en sus niveles más bajos desde mediados de 2024, lo que aumenta la sensibilidad del mercado a los cambios en las expectativas de demanda. La confianza se ha visto reforzada por el renovado respaldo político a la demanda de vehículos eléctricos y los próximos cambios en las normas de exportación de baterías de iones de litio, lo que ha impulsado el interés de compra en el extranjero. Al mismo tiempo, la oferta sigue limitada por permisos más estrictos y reinicios demorados de proyectos, lo que significa que el reequilibrio se produce cada vez más vía precios en lugar de un rápido crecimiento de la producción”, destacó la consultora minera con sede en Londres.
Año nuevo, precio nuevo
Al igual que Lowry y Cacciola, Federico Gay, analista de Benchmark, dijo a Infobae que los precios del litio son muy volátiles. En el reciente caso, agregó, también están influenciados por una cuestión estacional. Hacia diciembre/enero, ante la proximidad del año nuevo chino (que esta vez, por el calendario lunar, se inicia el 17 de febrero), los fabricantes de baterías del gigante asiático buscan hacerse de stock. Coincidieron así inventarios bajos, limitaciones de provisión de fuentes como Brasil, Mali y Zimbawe y baja disponibilidad en el mercado spot, por lo que los procesadores debieron pagar más caro.
Según Gay, es difícil que los actuales precios se sostengan después de marzo, aunque se mantendrían en un rango que Benchmark estima entre USD 15.000 y USD 17.000, muy por encima de lo que estuvieron en los últimos años.
De ahí la oportunidad para la Argentina, que tiene ya 7 operaciones litíferas en producción, 4 de ellas iniciadas desde fines de 2024, con una capacidad instalada de poco más de 200.000 toneladas anuales.
Hacia diciembre/enero, ante la proximidad del año nuevo chino (que esta vez, por el calendario lunar, se inicia el 17 de febrero), los fabricantes de baterías del gigante asiático buscan hacerse de stock (Gay)
El gráfico que antecede identifica esas 7 operaciones y las muestra de abajo hacia arriba, por antigüedad. Este año la producción bordeó las 100.000 toneladas y Benchmark pronostica para 2026 unas 130.000 toneladas de LCE argentino. Llegar al tope de la capacidad instalada tardará algunos años, pues cada operación tiene su propio ramp up (proceso de aumento productivo), con altibajos y ensayos de prueba y error, vinculados a las características de cada salar de donde se extrae y a las técnicas aplicadas, que varían en cada caso.
Según Lowry, Mr Lithium, “los resultados de Lithium Argentina en Cauchari son un gran ejemplo del progreso productivo de Argentina”. Además, dijo a Infobae, “el progreso de Eramet (la empresa francesa que empezó a producir a fines de 2024 en el Salar Centenario Ratones, en Salta) en su proceso de ramp up es un evento mayor a seguir en 2026”.
La empresa francesa (que se hizo del 100% de la operación al comprar la parte de su exsocio chino, Tsingshan, con el que tenía relaciones tortuosas a nivel del directorio) es la primera litífera en Argentina cuya operación está 100% basada en un proceso de “extracción directa” y en base a un método que para la última fase de obtención del litio “grado batería” patentó la firma europea.
Además, si los precios se mantienen cerca de los niveles actuales y el plazo para acogerse al RIGI (que vence en agosto de este año) se prorroga hasta agosto de 2027, al menos cuatro proyectos litíferos más podrían entrar en producción en los próximos años.
¿Un futuro brillante?
En el Future Minerals Forum, en Arabia, el secretario de Minería de la Argentina, Luis Lucero, proyectó que hacia 2035 el país tendrá una capacidad instalada de 650.000 toneladas anuales de LCE, el triple de la actual y seis veces el nivel de producción de 2025. Esos volúmenes, dijo, “nos colocan en una posición muy importante a nivel mundial; el litio argentino tiene una presencia muy fuerte y un futuro brillante por delante”.
Tal vez para entonces, con exportaciones en el orden de los USD 6.000 millones, el litio empiece a merecer el mote de “oro blanco” que se le concedió prematuramente a principios de esta década
Infobae