Catamarca: Crece la matrícula en la carrera de Geología y se consolida como mejor oferta
- 5 de febrero, 2026
En la UNCA tomó protagonismo por la rápida salida laboral en los nuevos proyectos mineros.
Un dato relevante es que la mayoría son mujeres, en una carrera tradicionalmente asociada a los hombres.
La carrera de Geología de la Universidad Nacional de Catamarca (UNCA) atraviesa un marcado crecimiento en su matrícula y se consolida como una de las disciplinas estratégicas para el desarrollo provincial, impulsada por la demanda laboral, la investigación científica y la riqueza geológica única del territorio catamarqueño.
Así lo explicó la geóloga y docente Cynthia Lamas, quien destacó que en los últimos años la cantidad de estudiantes pasó de unos 30 a más de 100, un incremento sostenido vinculado tanto al interés académico como a las oportunidades laborales en áreas como minería, recursos hídricos, ambiente y ordenamiento territorial.
Catamarca concentra una de las regiones geológicas más importantes del país, con una extensa cadena volcánica, geoformas singulares y paisajes de alto valor científico y turístico. Esta diversidad convierte a la provincia en un verdadero laboratorio natural, donde los estudiantes pueden aplicar en el terreno los conocimientos teóricos adquiridos en el aula.
“La geología tiene muchas ramas, como la medicina. Se puede trabajar en agua, ambiente, minería o riesgos geológicos. La orientación de la UNCA responde a lo que la provincia necesita”, explicó Lamas, al remarcar que muchos alumnos comienzan a trabajar incluso antes de recibirse, a partir de prácticas de campo y proyectos aplicados.
Entre los principales atractivos geológicos se destacan los volcanes de la región de la Puna y del Paso San Francisco, en el límite con Chile, con alturas superiores a los 6.000 metros sobre el nivel del mar.
Si bien se trata de estructuras antiguas e inactivas, su valor científico, educativo y turístico es enorme. El volcán Galán, por ejemplo, alberga uno de los cráteres más grandes del mundo y una laguna en su interior que es objeto de estudios interdisciplinarios, con presencia de biodiversidad característica como las parinas.
Otro de los paisajes emblemáticos es el campo de Piedra Pómez, cuya formación se explica por antiguas coladas volcánicas modeladas durante miles de años por la erosión eólica. Este sitio, que atrae visitantes de todo el mundo por su aspecto similar a un paisaje extraterrestre, es también una fuente permanente de estudio para geólogos y geomorfólogos.
Más allá del atractivo natural, la geología cumple un rol central en la planificación y prevención. En Catamarca se desarrollan estudios de riesgo geológico para anticipar deslizamientos, aludes y derrumbes, especialmente en zonas de montaña y rutas estratégicas. “El objetivo principal es resguardar la vida humana. La prevención y el ordenamiento territorial son fundamentales”, señaló la especialista.
En este marco, también cobra relevancia el monitoreo ambiental y el impacto del cambio climático, que ya comienza a modificar los patrones de precipitación en regiones como la Puna. Estos cambios obligan a profundizar los estudios y refuerzan la necesidad de profesionales capacitados.
Finalmente, Lamas destacó un dato significativo: la creciente participación de mujeres en la carrera. “Antes era una disciplina asociada casi exclusivamente a la minería y a los varones. Hoy la mayoría de los estudiantes son mujeres”, afirmó.
Con una salida laboral concreta, un fuerte anclaje territorial y un patrimonio geológico excepcional, la Geología se posiciona como una de las carreras con mayor proyección en Catamarca y como una herramienta clave para pensar el desarrollo, la ciencia y la prevención en la provincia.
El Ancasti