Fuerte disputa entre los puertos del Gran Rosario y Zárate por la exportación de la minería
- 9 de febrero, 2026
Un debate que se veía venir
El complejo portuario Zárate, comúnmente llamado Terminal Zárate (TZ) es propiedad de dos grandes socios, Murchison y Cotia Trading, las cuales son empresas de larga y reconocida trayectoria en operaciones portuarias y logísticas.
Juntas han creado este puerto privado “multimodal y logístico” al servicio del comercio exterior. Desde la década del 90 y con un puerto de Buenos Aires saturado se ha convertido en un lugar muy demandado para la logística interna, proveniente de la Mesopotamia y también por el comercio exterior; como predio receptivo de contenedores y automóviles que luego se distribuyen (terrestre y vía férrea) a todas partes del país.
Opera desde 1996 y es, hoy en día, el principal puerto del norte de la provincia de Buenos Aires, para el comercio de vehículos y desde el 2001 se especializó en terminal de Contenedores y Cargas Generales.
Por lo tanto, TZ es una empresa líder en ambos segmentos y que compite y disputa con otro nodo portuario de excelencia, Rosario.
En esta disputa se abre un nuevo capítulo en función de la minería como motor de una posible reactivación económica que promete el gobierno de Milei. La ecuación es clara, captar la exportación de minerales del Cuyo cuando el San Martín vuelva a operar con volumen.
Pero en la vereda de enfrente se paran otros jugadores de peso: los agroexportadores con terminales en el Gran Rosario que no se quieren quedar afuera de un negocio que empieza a asomar como complementario al complejo cerealero y aseguran que, con inversiones acotadas, sus puertos pueden adaptarse sin dificultad a la carga minera.
Fuentes del sector destacan además una ventaja logística clave de la minería, en especial del litio: la necesidad de importar insumos y reactivos. Eso obliga a que el tren que lleva el mineral a los puertos no vuelva vacío, sino cargado con materiales para la explotación, un esquema que mejora los costos y vuelve más atractivo el negocio ferroviario.
El corredor bioceánico “Aconcagua”
Desde hace más de 20 años, se asoma en la Argentina el dilema de la integración comercial interna, con el fortalecimiento de las economías del propio país, o generar corredores bioceánicos.
Los corredores bioceánicos son circuitos férreos, carreteros y portuarios que vinculan al Océano Pacífico (Chile) con Argentina y Brasil (Océano Atlántico) y también Bolivia y Paraguay, usando la hidrovía Paraná- Paraguay.
La iniciativa es utilizar las autopistas y vías ya instaladas para vincular física y comercialmente a la Argentina con el país trasandino Chile. Será construido un sistema de integración ferroviario que unirá los océanos Atlántico y Pacífico cruzando las principales ciudades y centros productivos de los dos países.
Hay varios circuitos oeste- este, y en el nodo que entraría Zárate se llamaba “Corredor Bioceánico Aconcagua” y planteaba algunas obras de infraestructura que nunca se lograron encarar por los sucesivos cambios de timón de los gobiernos de turno.
El circuito cruzaría desde Mendoza, paso por San Luis, La Pampa y Buenos Aires, teniendo como eje central de ultramar a Zárate. Pero no se logró desarrollar.
Pesó más otra iniciativa; el Corredor Bioceánico de Capricornio (CBC); un proyecto logístico y de infraestructura de gran escala diseñado para conectar los océanos Atlántico y Pacífico a través del centro de Sudamérica, siguiendo una ruta cercana al Trópico de Capricornio. Su principal objetivo es la integración económica al proporcionar una vía terrestre eficiente para el comercio internacional, reduciendo significativamente los costos y tiempos de transporte para las exportaciones e importaciones de los países involucrados hacia los mercados asiáticos. El proyecto abarca no solo el desarrollo vial, sino también la mejora de la logística, los servicios fronterizos, la conectividad digital y la infraestructura energética.
La ruta clave del Corredor Bioceánico de Capricornio es un eje transversal que conecta cuatro países: Brasil, Paraguay, Argentina y Chile. Su inicio es en el océano Atlántico. Partiendo del estado de Mato Grosso do Sul, cruza el Chaco paraguayo e ingresa a la Argentina, atravesando provincias del Norte Grande como Jujuy y Salta. El paso por Jujuy es crucial, ya que alberga el Paso de Jama, uno de los principales complejos fronterizos que conecta con Chile.
Este otro proyecto desplazó a Zárate y al nodo “Aconcagua”, por lo que también fue una batalla perdida a nivel bonaerense y regional. De haberse continuado las negociaciones iniciadas en el año 2011, hoy toda la industria minera podría sacar sus productos y llevar sus insumos por esta ruta. Hoy sigue en disputa este terreno a la luz del NOA-NEA del país que funciona como una región económica interna más unida e integrada.
Diario La Voz de Zárate