Lunes 23 de febrero de 2026

El desarrollo no es sustentable sin minería, Por Eddy Lavandaio

  • 23 de febrero, 2026
La definición de "desarrollo sustentable" fue hecha en el ámbito de las Naciones Unidas, en la Comisión Mundial sobre Ambiente y Desarrollo, en 1987.

En esa instancia, el informe denominado “Nuestro futuro común”, suscribió esta definición:…”Desarrollo sustentable es el que permite satisfacer las necesidades del presente sin comprometer la capacidad de las futuras generaciones para satisfacer sus propias necesidades”.

La definición es tan clara como terminante …¿Cuáles son las necesidades que hay que satisfacer?.

La Antropología nos enseña que, al principio de la Edad de Piedra (Paleolítico) nuestros ancestros, los homínidos, comenzaron una evolución que, a lo largo de 2.500.000 años se fueron diferenciando de otras especies para convertirse en la especie dominante que hoy en día llamamos seres humanos.

En aquella lejana época, si bien ya echaban mano de guijarros para varios usos, las necesidades eran las mismas que las de otros animales: aire, agua y comida para su supervivencia, reproducción para darle continuidad a la especie y tal vez algún lugar para usar como refugio.

Dejando de lado el aire, provisto por la atmósfera, tenían que ir hasta un manantial, arroyo o laguna más cercana para tomar agua, y recorrer el campo para recolectar vegetales comestibles o cazar animales para comerlos.

Hoy en día contar con agua y comida siguen siendo necesidades básicas para la vida de los seres humanos pero ya no hace falta ir hasta el río ni salir a cazar o recolectar. Usamos el agua que sale de la canilla y compramos alimentos en los negocios del ramo.

Tanto la canilla como los negocios que venden alimentos son los puntos terminales de complejos circuitos, mecanismos e instalaciones cuya construcción y funcionamiento depende de la tecnología creada y usada por los seres humanos mediante el imprescindible aprovechamiento de materias primas provenientes de la minería, cuyo único objeto es satisfacer nuestras necesidades actuales de agua y comida, en el lugar que elegimos para vivir.

Además, como consecuencia de la misma evolución que tuvieron los humanos (cultura, ciencia, tecnología, industria), se han ampliado las necesidades a satisfacer a nivel familiar

En ese escenario, la vivienda se suma a las necesidades básicas antes citadas y esa vivienda debe incluir, entre otras cosas, cocina, heladera, vajilla, lavarropas, calefón, sanitarios, plancha, televisor, computadora, teléfono, energía eléctrica y, tal vez, un automóvil en la puerta y/o un transporte público cercano.

Tanto la vivienda, como las demás cosas que mencionamos, se construyen o elaboran con materias primas minerales para satisfacer las necesidades de las familias.

Entre tantas necesidades familiares debemos agregar la educación, la salud, y la seguridad, actividades en las cuales las materias primas provenientes de la minería también forman parte importante de su existencia y evolución.

Lo expresado hasta aquí nos muestra que la actividad minera contribuye de un modo sustancial a la satisfacción de las necesidades de la población y de esa forma se erige en un componente indispensable del desarrollo sustentable de las generaciones actuales.

No podemos dejar de mencionar que cada familia está inserta en un contexto económico y social en el que necesita tener un ingreso o un sueldo digno, con el que pueda pagar lo que cuesta satisfacer sus necesidades.

En el estado actual de la Argentina, con gran cantidad de pobres e indigentes, la minería puede ofrecer una buena cantidad de nuevos empleos y un gran efecto multiplicador por el desarrollo de cientos de empresas proveedoras de insumos y servicios, contribuyendo específicamente al primer objetivo del desarrollo sustentable definido por las Naciones Unidas en el 2015, que es el “fin de la pobreza”.

Con respecto al desarrollo de las generaciones futuras, en varias oportunidades hemos escuchado a militantes ecologistas decir que la minería es insustentable porque extrae recursos que se agotan, poniendo en duda la capacidad de las generaciones futuras para satisfacer las necesidades que dependen de la provisión de minerales.

En ese caso se confunde la terminación de un negocio con la terminación de un recurso. Probablemente no se tenga en cuenta que la producción primaria (agricultura, ganadería, minería) está en manos de empresas, ya sean chicas, medianas o grandes. Son negocios, y los negocios llegan a su fin cuando dejan de ser rentables.

Pero los recursos no se agotan. Hasta ahora la minería ha extraído metales y no metales en cantidades mínimas comparadas con los contenidos totales de esas sustancias en la corteza terrestre.

Hay materias primas minerales que dejaron de usarse, como la criolita de Groenlandia, los alumbres de Calingasta o el mercurio de Almadén, pero no fue porque se hubieran agotado sino porque han sido reemplazadas por otros materiales

Eso es así porque el negocio minero requiere extraer una determinada sustancia de un lugar donde existe una concentración de esa sustancia, a la que llamamos yacimiento. Con el correr de los años, el negocio minero va echando mano de concentraciones menores manteniendo la rentabilidad del negocio mediante un aumento del precio de la sustancia que se produce.

Por ejemplo, hace cincuenta años el cobre metálico se vendía a un dólar por kilo y se extraía de yacimientos relativamente ricos. Hoy vale diez veces más y se extrae de concentraciones de menor riqueza.

Y otra cosa a tener en cuenta es que el cobre que se extrae no se destruye. La sociedad lo está usando y reciclando, pero como cada vez se usa más cobre, la minería sigue produciéndolo para compensar esa mayor demanda.

Si bien parece que la vida moderna nos hace vivir cada vez a mayor velocidad y no nos deja mucho tiempo para la reflexión y la tranquila observación, no podemos negar que las cosas construidas y/o hechas con materias primas minerales tienen una importancia fundamental como soportes de nuestra vida diaria.

Desde aquéllos remotos tiempos en los que los homínidos empezaron a usar guijarros hasta hoy, el aprovechamiento de materias primas minerales extraídas de la corteza terrestre evolucionó en un aumento constante, a tal punto que la lista de rocas, minerales, metales y no metales que sirven de apoyo al desarrollo familiar y de los pueblos en general se cuentan ya por cuatro o cinco centenares.

Es lamentable que, siendo tan importante la minería para el desarrollo sustentable de la humanidad, se la siga boicoteando y combatiendo sin argumentos serios desde sectores ligados al ecologismo internacional con la inexplicable complicidad de encumbrados miembros de la Iglesia Católica, que contribuyen a inculcar a sus feligreses el miedo a la minería, poniendo de manifiesto que las familias de los mineros y las de otras familias que podrían salir de la pobreza con un empleo minero, no merecen su atención.

Eddy Lavandaio

*Geólogo – Matrícula COPIG 2774A

Miembro de la Asociación Geológica de Mendoza

Diario de Cuyo

 

 

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