El Gobierno flexibiliza el RIGI y amplía el margen para proyectos de largo plazo
- 14 de abril, 2026
Actualizó un criterio clave que define qué inversiones califican para el régimen. Buscan adaptarlo a la realidad de sectores como energía y minería.
El Gobierno nacional introdujo modificaciones en uno de los aspectos centrales del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), al actualizar el parámetro que determina cuándo un proyecto puede ser considerado de largo plazo.
La medida fue oficializada a través de la resolución 484/2026 del Ministerio de Economía, publicada en el Boletín Oficial, y establece que el umbral del indicador financiero clave pasa del 30% al 35%, ampliando el margen para que más iniciativas puedan acceder al régimen.
Este indicador mide la relación entre los ingresos que genera un proyecto en sus primeros tres años (sin contar la inversión inicial) y el volumen de capital invertido en ese mismo período. Con la modificación, se redefine el límite que determina si una inversión tiene características de largo plazo, requisito fundamental para acceder a los beneficios del RIGI.
Según se desprende de la normativa, el objetivo es mantener el espíritu del régimen, pero con una mayor adaptación a las particularidades de cada sector productivo, evitando que criterios demasiado rígidos dejen afuera proyectos de gran escala.
El cambio surge a partir de informes técnicos elaborados por distintas áreas del Ministerio de Economía, que advirtieron que el esquema anterior podía distorsionar la evaluación de ciertos emprendimientos, especialmente en el sector energético.
En ese sentido, desde la Secretaría de Energía señalaron que los desarrollos hidrocarburíferos suelen recuperar parte de la inversión en etapas tempranas, pero requieren reinversiones constantes durante períodos que pueden extenderse entre 20 y 35 años, lo que los mantiene dentro de la lógica de largo plazo.
A partir de estas características, se consideró razonable elevar el umbral al 35% sin alterar la naturaleza del régimen, permitiendo una evaluación más precisa de los proyectos.
Otras áreas también respaldaron la medida. Desde la Subsecretaría de Energía Eléctrica indicaron que el ajuste no modifica el perfil de las inversiones en infraestructura energética, mientras que la Secretaría de Minería sostuvo que el cambio no altera la dinámica propia del sector.
En la misma línea, desde el área de Industria y Pymes afirmaron que la modificación resulta neutra para actividades como la siderurgia, caracterizadas por altos niveles de inversión inicial y procesos de maduración prolongados.
Con esta actualización, el Ejecutivo busca optimizar el funcionamiento del RIGI y hacerlo más compatible con la realidad productiva, sin modificar su objetivo principal: atraer inversiones de gran escala que impulsen el desarrollo económico.
La nueva definición ya entró en vigencia y será aplicable a todos los sectores alcanzados por el régimen, en un contexto donde el Gobierno apuesta a fortalecer las condiciones para la llegada de capitales a proyectos estratégicos.
Canal 13 San Juan