La mayor cementera argentina logró desplazar a las petroleras colocando deuda a una tasa histórica
- 22 de enero, 2026
Obtuvo u$s60 millones de inversores internacionales para refinanciar parte de su pasivo pagando e menor interés obtenida hasta ahora por una empresa local
Por Andrés Sanguinetti
Durante el año pasado, el mercado de capitales argentino registró un récord de emisiones corporativas, entre fideicomisos financieros y Obligaciones Negociables (ON), mediante las cuales las empresas pudieron captar alrededor de u$s10.000 millones.
La cifra representó un incremento del 15% respecto al 2024 y la zona de Vaca Muerta ya la infraestructura energética dominaron el ranking de captación de fondos a través de estos instrumentos financieros, con petroleras como YPF; Pluspetrol y Tecpetrol liderando las emisiones con casi u$s5.000 millones en forma conjunta.
Otro ejemplo es el de Pampa Energía, que obtuvo tasas históricamente bajas en sus emisiones de Obligaciones Negociables (ON) recientes, de entre el 7,95% y el 7,75% (cupón), o el 8,125% (rendimiento) en colocaciones de 2024 y 2025, lo que representó la tasa más baja para un emisor argentino en años.
El escenario muestra cómo el mercado de capitales se sigue posicionando como un canal relevante para el financiamiento de las empresas, aunque sigue siendo relativamente pequeño en comparación con otros países de la región y del mundo.
De todos modos, la evidencia muestra que se trata de un sector que ha vivido una transformación significativa a partir del menor riesgo país y de la estabilización macroeconómica, que permitieron al sector corporativo volver a emitir deuda a tasas que no se veían desde el 2019.
Las energéticas ya no dominan el ranking de tasas más bajas
Si bien las energéticas abrieron el camino, durante lo que va de este año la empresa que marcó un hito por lograr la tasa más baja en el mercado internacional para una compañía no energética y por el volumen de demanda recibido es Telecom Argentina.
En una operación concretada el pasado 15 de enero de 2026, la operadora logró colocar u$s600 millones con un cupón del 8,50% anual para un plazo de 10 años ya que el vencimiento será en 2036.
Según los expertos, la tasa es la más baja obtenida por la empresa en los últimos siete años y además, rompió la hegemonía del sector energético, demostrando que el apetito de los inversores internacionales se ha extendido hacia otros sectores de la economía argentina.
También algunos bancos han logrado tasas incluso menores en términos nominales para plazos más cortos (uno a dos años), como el Galicia; con un cupón del 6% en dólares a corto plazo; el Patagonia, con una tasa del 6,25% para una emisión de u$s47 millones, y el Macro que colocó u$s400 millones al 8% anual a cinco años.
El éxito de estas empresas para bajar el costo de su deuda (del 12-14% que pagaban hace dos años al 8% actual) se debe a tres pilares como son la baja de los rendimientos de los bonos soberanos que funciona como un "piso" ya que si el Estado paga menos, las empresas (que suelen ser más eficientes) también lo hacen.
A esto se suma que las empresas que lideran el ranking (Telecom, YPF, TGS) tienen flujos de caja robustos.
En muchos casos, dolarizados y que, en un contexto global de tasas moderadas, un 8% o 8,5% de una empresa líder argentina es visto como una oportunidad de alto rendimiento (high yield) muy atractiva para fondos de Wall Street.
También influye la calma en los tipos de cambio financieros (MEP y CCL), que incentiva a los inversores a buscar rendimiento real en instrumentos corporativos de alta calidad crediticia (AAA o AA).
El 2026 apunta a ser un año récord en emisiones corporativas
Es más, en apenas tres semanas de 2026, el volumen de emisiones ya supera los u$s1.300 millones (sumando colocaciones en dólares y su equivalente en pesos).
Este dinamismo es impulsado principalmente por la necesidad de refinanciar pasivos y la reactivación de planes de inversión en sectores estratégicos.
Además de Telecom, los otros motores constantes de estas soluciones fueron CGC, Cresud y Central Puerto, que mantienen su presencia frecuente.
De hecho, se espera que para finales de marzo el volumen de emisión supere los u$s3.000 millones con sectores como la minería y la economía del conocimiento con emisiones listas para salir al mercado, buscando captar fondos para proyectos de infraestructura y expansión.
Pero una empresa que no pertenece a ninguno de estos sectores, que se encuentra en pleno proceso de reestructuración financiera y societaria y que compite en un negocio "castigado" por la incertidumbre macroeconómica, acaba de pasar a liderar entre las que mejor tasa de interés ha logrado.
Una cementera argentina logró la tasa más competitiva del mercado
Se trata de Loma Negra, que todavía es parte del holding InterCement, pero que va camino a ser propiedad del empresario argentino Marcelo Mindlin, quien a fines del año pasado ingresó como uno de los principales accionistas del conglomerado brasileño.
En la actualidad, posee 21 fábricas y es líder del mercado local, que fue fundada en 1926 y que es considerada líder en producción y distribución de cemento de albañilería, cal, agregados y hormigón, productos utilizados principalmente en la construcción privada y pública.
Además, funciona como una empresa de cemento y hormigón integrada verticalmente, con operaciones en todo el país, respaldada por grandes reservas de piedra caliza, plantas ubicadas estratégicamente, marcas de primer nivel y canales de distribución desarrollados.
Fundada por la familia Fortabat, acaba de concretar un hito financiero con la emisión de sus ON Clase 6 que no solo se destaca por el volumen de refinanciación, sino por alcanzar condiciones de financiamiento excepcionales en comparación con sus emisiones previas.
La compañía, que va camino a formar parte del pool de activos de Marcelo Mindlin, a su vez dueño de Pampa Energía, lanzó los títulos al mercado a principios de esta semana con el objetivo de obtener u$s60 millones, tras un 2025 de alta volatilidad tanto para sus operaciones como para sus propietarios, el grupo brasileño InterCement.
La serie fue diseñada principalmente bajo una modalidad de canje y suscripción primaria, con vencimiento en enero de 2029, y logrando una de las tasas de interés más competitivas para la empresa en el último trienio que se situó en el 6,5%, convirtiéndose en la más baja para una empresa en, por lo menos, los últimos siete años.
La Clase 5, emitida a mediados de 2025, salió con una tasa del 8%, mientras que la Clase 3 (que ahora se canjea) tenía un cupón del 7,49%.
En el caso de la Clase 6 se vinculó directamente con el vencimiento de la Clase 3 y para incentivar a los inversores a "rolear" su deuda, Loma Negra ofreció una relación de canje atractiva ya que por cada 100 VN de la Clase 3, los inversores recibieron aproximadamente 103,37 VN de la nueva Clase 6.
La propuesta incluyó el reconocimiento de intereses devengados, otorgando un "premio" técnico para asegurar la extensión de los plazos de la deuda que Loma Negra destinará a la refinanciación de pasivos y a fortalecer su capital de trabajo.
La empresa mantiene un ratio de Deuda Neta / EBITDA de 1,0x, lo que la posiciona como una de las corporativas más sólidas de Argentina.
Loma Negra atraviesa un cambio de control histórico
Con un market share que supera el 45% de participación de mercado, Loma Negra atraviesa actualmente un punto de inflexión histórico.
Tras décadas bajo el control del grupo brasileño Camargo Correa, el inicio del 2026 está marcado por la toma de control de capitales locales (liderados por Marcelo Mindlin y otros socios estratégicos) y un ambicioso plan de saneamiento financiero tras la reestructuración de su matriz, InterCement.
El cambio de control hacia manos argentinas redefine la visión de la compañía para el trienio 2024-2026 con una estrategia que se centra en tres pilares: recuperación de márgenes en dólares, sinergias con Pampa Energía y desapalancamiento financiero.
El primero es la recuperación de márgenes en dólares, tras un 2025 de alta volatilidad cambiaria y con la necesidad de recuperar sus precios en términos reales.
La meta es estabilizar el margen EBITDA ajustado en un rango del 27% al 28%, apalancándose en la optimización de costos de su planta insignia, L'Amalí II.
Además, y con el control indirecto de Mindlin, dueño de Pampa Energía, se espera una sinergia operativa para proveer cemento y agregados en proyectos de infraestructura energética y en la expansión de obras civiles en el yacimiento Vaca Muerta.
Y si bien el segmento de hormigón y agregados es relevante, el negocio principal de cemento sigue siendo el motor, al punto que la empresa proyecta niveles de ventas normalizados cercanos a los u$s600 millones.
En el caso de la estrategia financiera, se orienta hacia el desapalancamiento y la obtención de dividendos, teniendo a la estabilidad financiera como la prioridad absoluta para el ejercicio 2026.
Uno de los anuncios más esperados es la posible vuelta al pago de dividendos que fueron suspendidos para preservar liquidez durante la crisis de InterCement.
Ahora, el directorio de Loma Negra ha supeditado este retorno a la estabilización macroeconómica y la consolidación de la nueva estructura de capital.
A inicios de este 2026, la cementera fundada por la familia Fortabat mantiene un perfil de deuda saludable con un ratio de Deuda Neta / EBITDA cercano a 1.0x.
Qué planea Mindlin para Loma Negra en 2026
En junio del año pasado, el dueño de Pampa Energía desembarcó en forma indirecta en la cementera tras quedarse con la deuda que InterCement poseía con el banco Itaú.
Es decir, adquirió el 60% de los créditos por alrededor de u$s45 millones que los dueños de Loma Negra adeudan a la entidad brasileña a través de su subsidiaria, Generación Argentina S.A., mientras que el 40% restante fue cedido a tenedores de títulos de deuda emitidos en el exterior (bonds) por el grupo también brasileño.
En ese momento, la operación fue considerada como el primer paso tomado por el dueño de Pampa Energía para ir por el control total de Loma Negra, todavía controlada por InterCement, a su vez propiedad del Grupo Mover (ex Camargo Correa).
En el caso del Itaú, era uno de los mayores tenedores de deuda del holding brasileño, por lo que su movida lo posicionó de manera interesante a la hora de negociar el reperfilamiento de ese pasivo a cambio de quedarse con las acciones mayoritarias de la cementera argentina.
A partir de esa transacción, Mindlin tuvo acceso al capital de InterCement como acreedor y por eso es que también habría participado del encuentro de este lunes 6 de octubre otorgando su voto positivo al proceso de reestructuración.
Con la aprobación judicial ya concretada, ahora Mindlin se consolida como el mayor accionista de InterCement con la sociedad Latcem que lidera junto con Redwood Capital Management y fondos administrados por Moneda–Patria Investments, pasarán a convertirse en los principales accionistas de la compañía brasileña.
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