El INDEC publicó el primer dato que refleja la caída en la economía. Aún sin el efecto de la corrida cambiaria, la actividad económica fue en abril 2,7% menor a 2017.
El INDEC publicó ayer los datos sobre la actividad económica en la Argentina y son peores de lo esperado: Empezó la recesión mucho antes de lo que se esperaba y que es más fuerte de lo que se vislumbraba. Para peor, aun no incluye el efecto de la corrida cambiaria.
El sector agrario tuvo un retroceso tan notable (30,8%) que el resto de los sectores de la economía, que incluso avanzaron, no alcanzaron para compensarlo. Los analistas esperan que los próximos dos trimestres marquen caídas de la economía y se entusiasman con un supuesto repunte en la última parte del año. Para el gobierno y sus analistas, la recuperación estará determinada por la suba de precios y las negociaciones paritarias. Es decir, insistirán con pisar las paritarias de los trabajadores.
El Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) del Indec mostró una disminución de 2,7% en comparación con mayo del año pasado.
Para los economistas el único factor que explicó esa caída, más pronunciada de lo que advertían, fue que la sequía impactó en forma muy dura en la actividad del agro.
Quizás menos especulación con la suba del dólar y más inversión en sistemas de riego, facilitaría a nuestro país superar los factores metereológicos, pero no esa la postura histórica de los dueños de la tierra sino que encuentran más sencillo transferir los costos de la crisis y la recesión a los trabajadores en su conjunto.
La concentración de la recolección de cosecha gruesa, principalmente de maíz y soja entre mayo y julio, junto al severo cambio de expectativas que provocó la corrida cambiaria que se extendió hasta el 14 de junio, cuando se cerró el acuerdo con el FMI, anticipa un ciclo recesivo que al menos se extenderá hasta todo el tercer trimestre.
Aunque la mayoría ya descuenta que hasta septiembre los números seguirán siendo negativos, en el último trimestre del año podría tener lugar un repunte, aunque atado a ciertas condiciones.
"En el segundo y tercer trimestre vamos a tener caída de la actividad por lo que técnicamente será una recesión. Y para el cuarto no hay nada que indique que vaya a levantar. Todos los factores operan a la baja: el recorte del gasto público que significará menos obra pública, la caída del salario real por la mayor inflación. No hay nada hoy por hoy que pueda jugarte a favor. Igual falta mucho y se puede revertir", analizó Kalos, un analista de la consultora Epyca
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