San Juan; Hackathon y bootcamp minero: el talento joven se convertirá en consultor de las empresas
- 4 de mayo, 2026
En el marco de la próxima Expo San Juan Minera 2026, la Universidad Nacional de San Juan lanza la segunda edición de "24 Horas de Ingenio".
Eliseo Ortiz, secretario de Asuntos Estudiantiles de la UNSJ, explica cómo esta competencia interdisciplinaria busca que estudiantes de todas las carreras aporten soluciones creativas a los desafíos actuales de las operadoras y empresas de servicios.
En una feria donde solemos ver grandes máquinas y negocios, este año la educación y la creatividad ganan protagonismo con “24 Horas de Ingenio en la Minería”. Eliseo, ¿de qué se trata exactamente este desafío?
Estamos muy entusiasmados. Es la segunda edición de una competencia interdisciplinaria que nació en la Facultad de Ingeniería de la UNSJ, pero que hoy abraza a toda la universidad y a institutos terciarios. Es, esencialmente, una hackatón: una maratón de 24 horas donde equipos de estudiantes abordan problemáticas reales planteadas por las propias empresas mineras y proveedoras de servicios, para ofrecer soluciones concretas en un tiempo récord.
Un punto importante es la convocatoria. ¿Cómo deben hacer los alumnos para sumarse? ¿Es necesario ya tener un equipo armado?
La inscripción es individual y se realiza a través de la web oficial (24H.AR). Si bien muchos chicos ya tienen su grupo de amigos o compañeros de estudio, la inscripción personal nos permite organizar mejor la dinámica. Lo interesante es que, una semana antes del evento, realizaremos un bootcamp o capacitación previa sobre trabajo en equipo y técnicas de presentación. Allí podrán terminar de conformar sus grupos.
Llama la atención que no buscan solo ingenieros. Se habla de sumar a estudiantes de Economía, Diseño y Ciencias Sociales. ¿Por qué abrir tanto el espectro en un sector tan técnico?
Porque el mundo del trabajo es complejo y la minería no es la excepción. Desde la ingeniería solemos ver los problemas desde lo tecnológico, pero en la realidad intervienen dimensiones sociales, artísticas, financieras y comunicacionales. Queremos que los estudiantes tengan herramientas para abordar situaciones contextualizadas en la realidad de San Juan, entendiendo que una solución técnica solo es efectiva si es viable financiera y socialmente.
El factor tiempo es clave. Tienen 24 horas para pensar, pero muy poco tiempo para convencer al jurado…
Exactamente. El desafío tiene una doble exigencia: elaborar la solución y saber “venderla”. Deberán completar un formulario técnico y luego realizar un pitch o presentación oral de apenas cinco minutos ante el jurado. Por eso la capacitación previa en oratoria y síntesis es fundamental; tienen que llegar al corazón de la idea de forma rápida y efectiva.
Más allá de la solución técnica que encuentren, ¿qué es lo que se lleva el alumno después de estas 24 horas de “encierro” creativo?
Se llevan una experiencia humana invaluable. Hoy las llamadas “habilidades blandas” son determinantes en la industria. Saber escuchar al otro, identificar los talentos de cada miembro del equipo y entender que nadie tiene la respuesta a todo por sí solo, es el aprendizaje real. Buscamos que identifiquen sus capacidades y entiendan cómo es, de verdad, trabajar en el sector minero actual.
Nos llega una consulta de los oyentes que es clave para motivar a los chicos: más allá de la experiencia formativa, ¿qué premios hay en juego para los equipos ganadores?
Es un incentivo fundamental. Estamos trabajando codo a codo con empresas mineras y proveedoras de servicios para ofrecer premios que sean herramientas útiles para su futuro. Puedo adelantar que habrá computadoras, tablets y otros dispositivos tecnológicos. Buscamos que el premio sea un motor para que sigan estudiando y profesionalizándose.
Qué importante es esta articulación entre la universidad, el sector público y los organizadores privados. Desde tu visión, ¿qué rol juega la educación hoy frente al despegue de la minería en San Juan?
Es la base de todo. El sector no solo va a demandar profesionales con título universitario, sino una enorme cantidad de técnicos calificados en diversas áreas. Ya sabemos que la demanda de mano de obra para los proyectos que están por pasar a fase de explotación será altísima y la oferta actual podría no ser suficiente. Por eso, que eventos como la Expo San Juan Minera pongan el eje en la formación es una decisión estratégica que compartimos plenamente.
Para los rezagados, ¿hasta cuándo hay tiempo de inscribirse?
El plazo cierra pronto: tienen tiempo hasta este viernes 24 a las 12 de la noche. Es importante que no se dejen estar porque los cupos vuelan.
Volviendo a la dinámica, mencionabas que defender una idea en solo 300 segundos es un reto enorme. ¿Cómo se preparan los chicos para ese “momento de la verdad”?
No los dejamos solos en eso. Tenemos previstas dos capacitaciones previas: una enfocada puramente en el trabajo en equipo y otra específica sobre cómo presentar soluciones de manera creativa y sintética. Defender un proyecto en 5 minutos es una habilidad que les servirá para toda la vida profesional.
En estos eventos de 24 horas, la presión es mucha. ¿Contarán con guías o mentores durante el proceso?
Absolutamente. Los equipos tendrán a su disposición una red de mentores compuesta por docentes e investigadores de la UNSJ con distintas especialidades. Pero lo más valioso es que las propias empresas que plantean los desafíos también pondrán a disposición a sus profesionales idóneos. Ellos serán quienes asesoren a los chicos sobre el contexto real del problema, para que la solución no sea solo teórica, sino aplicable.
¿Podemos dar algún adelanto de los “dolores de cabeza” o desafíos que tendrán que resolver? ¿Algún eje temático?
¡El factor sorpresa es parte del ADN de la hackatón! Los desafíos se revelan el mismo día. Lo que sí podemos decir es que cada ficha de desafío indicará qué áreas disciplinares se necesitan: sociología, comunicación, ingeniería de minas o programación, por ejemplo. Así, cada equipo podrá evaluar rápidamente si su perfil interdisciplinario encaja con el reto que elijan.
Eliseo, para un estudiante que nos está escuchando en este momento: ¿Cómo se prepara uno para un desafío de este tipo? ¿Qué “chip” hay que tener puesto al llegar?
Lo más importante es no venir con una estructura rígida. Hay que saber modular las expectativas y estar abierto. Quizás te toque abordar una problemática que no es estrictamente de tu área, pero donde tu mirada puede ser la pieza que falta. Se trata de abrir la cabeza: entender que el liderazgo puede ser de otro y que la solución real aparece cuando integramos las habilidades de todos. Esa humildad para aprender del par es lo que permite lograr algo grande.
En el momento de la verdad, en esos 5 minutos de exposición, ¿quién toma la palabra? ¿Expone todo el grupo o eligen a un vocero?
Eso queda a criterio del equipo. Pueden pasar varios al frente, aunque por una cuestión de tiempo suelen elegir a uno o dos portavoces. Es parte de su organización interna.
Es una gran forma de sembrar la semilla del trabajo colaborativo desde la etapa estudiantil, algo que a veces en el aula, con el estudio individual, se pierde.
Exactamente. Y mientras más interdisciplinario sea el equipo, mejor, porque llueven ideas desde perspectivas que otros no ven. Sobre los desafíos, vale aclarar que varios equipos pueden elegir la misma problemática; será muy interesante ver cómo diferentes grupos llegan a soluciones distintas para un mismo dolor de cabeza de una empresa.
La UNSJ tiene ya un recorrido en esto de las hackatones, ¿verdad? No es un formato improvisado.
Para nada. Si bien esta es la segunda edición de 24 Horas de Ingenio con este enfoque hacia empresas locales, la Facultad de Ingeniería organiza eventos similares desde 2017, como el Rally Latinoamericano de Innovación o el NASA Space Apps Challenge. Son competencias intensas. En este caso, trabajaremos en el predio de la Expo hasta las 21:00 horas para entregar un reporte de soluciones, y al día siguiente, el 7 de mayo —nada menos que el Día de la Minería—, se realizan las presentaciones finales.
¿Qué balance hacen de la edición anterior y qué esperan de esta, ahora que se suma el marco masivo de la Expo San Juan Minera?
La primera edición fue muy buena, pero esta dará un salto de calidad. Tenemos premios mucho más atractivos y una visibilidad enorme. Pero lo fundamental es que tanto la Universidad como las empresas y el Gobierno confiamos en la capacidad creativa de nuestros estudiantes. Si no tienen todas las herramientas, se las damos a través de los mentores y los equipos técnicos de las empresas. El objetivo es que se lleven una formación en competencia de equipo que no siempre es fácil de lograr en una institución educativa tradicional
Cámara Minera de San Juan