Mendoza: Pata Mora; el eslabón que falta entre minería, energía y territorio en el sur de la provincia
- 6 de enero, 2026
Pensado como hub de servicios e infraestructura, el proyecto apunta a ordenar y acompañar el desarrollo productivo sin repetir esquemas aislados del pasado.
Por Panorama Minero
En el extremo sur de Mendoza, lejos de los grandes centros urbanos y de las discusiones coyunturales que suelen dominar el debate público, Pata Mora espera consolidarse como una de las apuestas estructurales más relevantes para reconfigurar la matriz productiva de la provincia cuyana. No se trata de un yacimiento ni de un proyecto extractivo en sí mismo, sino de algo que, para la lógica minera, resulta igual o incluso más determinante: infraestructura, logística y servicios pensados para sostener la producción industrial de escala.
Ubicado en el sur del departamento de Malargüe, cerca del límite con Neuquén, Pata Mora fue concebido como un polo logístico, industrial y de servicios destinado a cubrir una deuda histórica del sur mendocino: la ausencia de un nodo capaz de acompañar proyectos mineros, energéticos y petroleros sin depender de centros logísticos externos, con mayores costos y menor eficiencia operativa.
De la idea al territorio: marco legal, tierras y planificación
El recorrido de Pata Mora no es vertiginoso, pero sí sostenido. Tras años de planificación, la Provincia logró avanzar en tres hitos clave: la consolidación del marco legal, la toma de posesión del predio —unas 3.500 hectáreas— y la elaboración de un plan urbanístico y funcional que ordena usos industriales, accesos, áreas de servicios y zonas de amortiguación ambiental.
Ese trabajo permitió salir del plano conceptual y avanzar hacia una instancia decisiva para cualquier desarrollo de esta magnitud: la ingeniería de detalle. En julio de 2025, el Gobierno de Mendoza lanzó una licitación internacional para la elaboración de los proyectos ejecutivos del polo, paso técnico indispensable para definir costos, secuencia de obras y condiciones constructivas de accesos viales, energía eléctrica, servicios básicos y urbanización mínima.
Sin proyectos ejecutivos no hay obra posible; con ellos, el parque queda en condiciones de ingresar a una fase constructiva gradual, alineada con la llegada de demanda productiva.
Minería como eje, pero no como actividad aislada
La minería ocupa un lugar central en la lógica de Pata Mora, aunque no como un enclave extractivo, sino como parte de una cadena de valor que requiere soporte logístico permanente. El antecedente del proyecto Potasio Río Colorado, el potencial cuprífero del sur mendocino y la cercanía con áreas vinculadas a Vaca Muerta refuerzan la idea de un polo capaz de prestar servicios técnicos, transporte, almacenamiento, mantenimiento industrial y provisión especializada a operaciones de gran escala.
En términos mineros, el planteo es claro: sin caminos adecuados, energía confiable, suelo industrial y servicios, no hay proyecto que pueda sostenerse en el tiempo. Pata Mora busca resolver ese cuello de botella estructural, anticipándose a la demanda y evitando que cada emprendimiento deba construir su propia logística desde cero.
Concebido como una política de Estado de largo plazo, Pata Mora arrastra una planificación que comenzó en 2018 y que implicó más de cinco años de estudios técnicos y decisiones legislativas.
El enclave fue pensado como un polo industrial, minero y petrolero capaz de revertir la histórica dependencia logística del sur mendocino respecto de Neuquén. Sobre esa base se desarrolló un plan que ordena usos industriales, urbanos y productivos, incorpora zonas de amortiguación, energía, tratamiento de efluentes y nuevos accesos, y define un modelo legal y comercial para su operación.
En términos de inversión, el esquema integral de obras vinculadas al parque —incluida la Ruta Nacional 40, la Ruta Provincial 189 y la línea eléctrica Cortaderal–PRC–Pata Mora— fue estimado en unos US$300 millones, mientras que el paquete de obras priorizadas bajo órbita provincial ronda los US$200 millones.
Solo la etapa de proyectos ejecutivos demanda cerca de US$6 millones, canalizados a través del Fideicomiso para el Desarrollo de Malargüe y del Polo Logístico y de Servicios Pata Mora, facultado para administrar el parque, ejecutar infraestructura y articular la llegada de inversiones privadas con el objetivo explícito de potenciar minería, energía y servicios con anclaje territorial mendocino.
Una apuesta de largo plazo para cambiar la lógica del desarrollo
Pata Mora no se presenta como una solución inmediata ni como un anuncio de corto plazo. Es, más bien, una apuesta estratégica de largo aliento, pensada para que Mendoza deje de discutir cada proyecto minero como un hecho aislado y empiece a construir condiciones territoriales estables para la producción industrial.
Si el polo logra completar el salto desde la ingeniería a la obra, el sur mendocino podría contar, por primera vez, con un hub logístico propio, capaz de acompañar minería, energía e industria con infraestructura local, servicios especializados y una visión sistémica del desarrollo. En ese sentido, Pata Mora no define por sí solo el futuro minero de Mendoza, pero sí puede convertirse en la plataforma que haga posible que ese futuro deje de ser solo potencial geológico.
Cronología del desarrollo de Pata Mora
2019–2020
La Provincia de Mendoza comienza a evaluar la necesidad de un polo logístico e industrial en el extremo sur provincial, asociado a minería, energía y actividades de gran escala.
2021
Se avanza en la definición institucional del proyecto, con la identificación del área de Pata Mora como activo estratégico y la delimitación inicial del predio.
2022
El Gobierno provincial concreta la toma de posesión del terreno, de aproximadamente 3.500 hectáreas, y comienza el ordenamiento legal y dominial del área.
2023
Se elabora el master plan urbanístico y funcional, que define usos del suelo, áreas industriales, accesos, zonas de amortiguación y criterios ambientales del polo.
2024
Se estructura el fideicomiso específico para financiar estudios técnicos, planificación y primeras intervenciones, y se prioriza a Pata Mora dentro de la agenda de infraestructura del sur mendocino.
Julio de 2025
Mendoza lanza una licitación internacional para la elaboración de los proyectos ejecutivos, paso clave para definir ingeniería de detalle, costos y secuencia de obras.
2026
Con los proyectos ejecutivos finalizados, Pata Mora queda en condiciones de iniciar obras de infraestructura básica (accesos, energía, servicios) y comenzar a operar como polo de apoyo logístico para minería, energía e industria.
Panorama Minero