Santa Cruz:Los trabajadores de YCRT no saben qué hacer, Decoud tampoco y el gobierno nacional no tiene la mínima idea de lo que hará con el yacimiento
- 14 de febrero, 2024
Preocupante situación en la provincia

(Por: Rubén Lasagno) – Es muy impresionante escuchar a Thierry Decoud, el Interventor de YCRT quien hasta el momento no conoce Río Turbio, decir que no tiene opinión formada, cuando en una radio de la cuenca le preguntaron si a su criterio YCRT debería ser privatizada o no.
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“No tener opinión formada” es como mínimo contradictorio, siendo que se trata del funcionario más importante que encabeza una de las tantas empresas estatales bajo la lupa de la privatización y que fue incluida en el listado dado a conocer por el gobierno nacional.
“No tener opinión formada” es una frase para nada ambigua, es ciertamente reveladora de la enorme improvisación de la que hace gala el gobierno nacional y la ignorancia de sus funcionarios (como Decoud) que desconocen supinamente dónde se metieron, de qué se trata y mucho menos qué deben hacer.
“No tener opinión formada” es decir “no tengo idea de los que va a pasar, ni lo que hará el gobierno y estoy acá para no dejar acéfala la conducción de la empresa intervenida por el Estado”, algo así como estar en un lugar sin saber qué hacer y esperando una decisión superior que no llega ni se sabe cuándo llegará.
Pero decir “no tengo opinión formada” cuando le preguntan al funcionario a cargo de manejar YCRT si piensa que la empresa debe ser privatizada o cree que no, es “esquivarle al bulto”, evitar una respuesta obvia: si o no; porque si un Interventor no tiene “opinión formada” estando en un cargo tan importante, es una persona que no merece el respeto de sus dirigidos, por cuanto ocupa un cargo del cual no tiene idea ni exuda compromiso con la misma, es un simple repetidor de órdenes y se mantendrá allí hasta que “le digan qué hacer” y tal como él mismo lo fundamentó, así como se encuentra YCRT no es viable ofrecerla al mercado nacional o internacional.
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Una empresa altamente deficitaria como YCRT no despierta ningún interés objetivo a ningún inversor privado, por lo tanto, hablar de “privatizarla” es como mínimo un trabajo a mediano y largo plazo, pues se necesita que toda la maquinaria productiva se ponga a funcionar y produzca el suficiente carbón para despachar (dijo Decoud) como mínimo dos buques mensuales y hasta cuatro barcos de carbón al mundo.
Transformar tiene sus costos
Pero para que ello ocurra, YCRT debe sufrir una transformación en todos los sentidos. El complejo dependerá de una fuerte inversión para poner en aptitud los materiales y servicios y recién allí, comenzar la producción y la venta del mineral. Y aquí aparece la primera gran incógnita ¿Estará dispuesto el gobierno nacional poner en óptimas condiciones YCRT para hacerla económicamente rentable, sustentable y comercialmente atractiva para un grupo inversor?. El Interventor no lo confirmó, dijo lo que debía ser, no lo que iba a hacer.
La empresa tiene un déficit de aproximadamente 130 millones de dólares al año y de acuerdo a la investigación que estamos realizando sobre los contratos abonados entre el año 2020 y 2023, el río de plata que ha fluido por YCRT y la Usina 14 Mineros, es increíble, se trata de pagos desorbitantes por conceptos difusos y en algunos casos hasta ridículos.
De nuestra investigación resulta que ni YCRT produce lo suficiente ni la Usina 240 funciona, pero todos los meses de todos los años, se escurren miles de millones de pesos que se van en compra, arreglo y mantenimiento, capacitación de personal, supuestos controles que nadie sabe si hacen o no y todo eso, solo en el primer semestre de 2021, le demandó al Estado nacional más de 12 millones de dólares.
Nuestra pregunta ahora es ¿Desde que asumió este gobierno hasta la fecha, 54 días, en YCRT/Usina 14 Mineros, se siguen haciendo las mismas compras, contrataciones de servicios y los más extraños conceptos con licitaciones de hasta 800 millones de pesos, solo por mencionar algunas de ellas? ¿Está en tema el interventor Decoud de este mecanismo, el Estado nacional sigue abonando ese gasto mensual sin ningún tipo de revisión, investigación y control?.
Ésta, sin duda, sería una gran pregunta para el nuevo Interventor que atiende solo en el edificio de calle Cabildo en CABA y desde allí realizó el ingreso (según las fuentes) de no menos de 50 personas a la estructura de YCRT.
Si el funcionario nacional que dice “no tener opinión formada” sobre la privatización de YCRT, prosigue con los gastos de la manera en que se venían sucediendo en la estructura administrativa del yacimiento, lo que hace Decoud es gatopardismo puro.
Se encendió la mecha
Este mes, sin duda su intervención saltó a la prensa porque podó de un solo golpe, todos los beneficios que habían “recuperado” los trabajadores del yacimiento, otorgados por Daniel Peralta. Esto generó un revuelo de magnitud por cuanto los salarios se vieron disminuídos en más de un 30% y todos saben que a esto sobrevienen quitas de beneficios adicionales como la BAE, Ganancias, pasajes, transporte gratis y beneficios propios de una época donde el Estado guardaba los déficit bajo la alfombra, pero ahora que la plata escasea, todo eso se ha terminado.
Pero a pesar de todo, no se ve en el horizonte inmediato, que exista un peligro de cierre o venta del yacimiento, por las deplorables condiciones en que está, la superpoblación de jefes y gerentes que tiene, los privilegios que gozan las autoridades y porque, necesariamente, antes de pensar de ofrecer la empresa al mercado hay que hacerla rentable y eso está muy lejos de ocurrir en el yacimiento y menos aún con la Usina 240 Mw, la cual, seguramente, negociarán aparte y podría ser un nuevo objetivo chino, a pesar de que Milei patalee contra el comunismo capitalista del cual el kirchnerismo nos hizo rehen.
¿Los trabajadores de YCRT pueden hacer algo en esta instancia?, muy poco. Que Decoud no haya venido a Río Turbio, indica que no tiene intención de exponerse a los reclamos y algo más. Esto lleva a pensar que atenderá con algún funcionario de tercera y cuarta línea los requerimientos sindicales y tratará que otros pongan la cara por él, mientras espera la decisión presidencial. La población de la cuenca y los trabajadores que por años pensaron que eran el ombligo de la Patagonia y que por razones de soberanía el Estado argentino nunca iba a desestabilizar el yacimiento y durmieron la siestas sin producir nada más que paros, reclamos y conflictos, hoy se dan cuenta que hicieron mal las cosas y que tantos los que están hoy como los que estuvieron antes los usaron. Los anteriores, les hicieron creer que era posible permanecer con déficit y sin producir y los actuales les dicen que en estas condiciones, sus salarios se reducen, no hay presupuesto para funcionar y pueden desaparecer.
Sin embargo, después de tanto hablar, de tanto fustigar a las empresas deficitarias que parasitan al Estado, de amenazar con privatizarlas, cerrarlas y eliminarlas con la motosierra, por parte del presidente MIlei, no tomar una decisión en los próximos meses sobre YCRT, seguir enviando las partidas para salarios, reponer gente propia y si, como seguramente averiguaremos muy pronto, la danza de los millones sigue drenando como hasta ahora a través de licitaciones y contrataciones directas, tanto en el yacimiento como en la usina, estaremos ante una falsa y aparente reforma que nunca se llevará a cabo y solo ocurrirá lo que tantas veces sucedió en estos años: los negocios no desaparecerán sino que solo habrán cambiado de manos.
Agencia OPI Santa Cruz