Mendoza: A un año de la sanción de la ley, qué hizo Minera Aguilar en Potasio Río Colorado
- 1 de noviembre, 2024
La empresa de José Luis Manzano prometió una inversión de más de 1.000 millones de dólares, en cinco años. En el Gobierno aseguran que el cronograma se está cumpliendo.
Hace exactamente un año, el 31 de octubre de 2023, el Senado convirtió en ley el proyecto que autorizó al gobierno provincial a transferir el 88% de las acciones de la mina de sales de potasio (denominado Proyecto Potasio Río Colorado), ubicada en Malargüe, a la Compañía Minera Aguilar. Así finalizó un largo y complejo proceso, no exento de polémicas, y se abrió una nueva etapa donde todas las miradas están puestas en la millonaria inversión prometida por la empresa de José Luis Manzano: 1.034 millones de dólares en cinco años.
El exgobernador Rodolfo Suarez promulgó la ley el 9 de noviembre del año pasado y el 17 del mismo mes firmó el contrato de traspaso de acciones de Potasio Río Colorado (PRC) a Minera Aguilar. Ese acuerdo determinó una serie de hitos que debían cumplir el Gobierno y la compañía desde el inicio de las tareas, programadas para comienzos de 2024.
Se trata de un cronograma de inversiones progresivo, con la mayor inyección de recursos estimada para los últimos tres años. Para controlar el cumplimiento del acuerdo, el Gobierno contrató a dos consultores profesionales. El proceso de selección interna, admiten, no fue sencillo: tenían que ser expertos técnicos en temas mineros y ambientales, sin conflictos de intereses.
Las promesas de Minera Aguilar
Las fases 1 y 2 del cronograma incluyeron obligaciones esenciales y otras de importancia media y baja. Son trabajos de ingeniería básica, inventarios, relevamientos, contrataciones y la adecuación de la planta piloto: algunos ya finalizaron y otros están en pleno desarrollo.
Justamente ahora el principal objetivo es la puesta en marcha de esa planta piloto para que “saque la primera bolsa de potasio” durante el primer semestre del año próximo. Al menos esa es la expectativa del Gobierno.
De todas maneras, Minera Aguilar no arrancó de cero: antes de abandonarla en 2013, la exdueña del complejo (Vale) dejó un avance de obra cercano al 35% y 77 pozos de potasio inactivos.
En el primer año desde que se hizo cargo de la mina, la empresa se había comprometido a invertir 20 millones de dólares, con un avance físico acumulado del 1,5%. Fuentes oficiales consideraron que más allá de algunos atrasos irrelevantes teniendo en cuenta la magnitud de la obra, Minera Aguilar está cumpliendo en tiempo y forma con las tareas.
“No tenemos atrasos importantes. Y los que existen se alcanzarán a sanear antes de fin de año”, explicaron desde el Ministerio de Energía y Ambiente. Además indicaron que está en proceso un plan para dar a conocer públicamente, a través de la web, los avances de la obra, con el objetivo de brindarle mayor transparencia al proceso.
El contrato también obliga al Ejecutivo a realizar obras, como mejoras en la ruta 189 para “hacerla transitable para fines comerciales de la planta piloto” y la construcción de una línea eléctrica para abastecer de energía a la mina. Mientras el primer objetivo ya está “realizado y consolidado”, el segundo presenta mayores demoras.
La historia de la mina
El yacimiento de cloruro de potasio es considerado de “clase mundial”, con recursos identificados por 400 millones de toneladas. El complejo minero se encuentra en el límite con Neuquén, a casi 200 kilómetros de la ciudad de Malargüe.
El proyecto de extracción y explotación de cloruro de potasio -un mineral utilizado en la agricultura como fertilizante- pasó por diferentes etapas, desde 1982 a la actualidad.
1982. Minera Tea comenzó la construcción de una planta piloto y las primeras pruebas de minado por disolución.
1992. Río Tinto desarrolló un proyecto de 1,2 millones de toneladas.
2009. Vale modificó y amplió ese proyecto, llevándolo a una escala de 4,2 millones de toneladas por año.
2010. Vale dio un paso más y comenzó a construir obras de infraestructura destinadas a la extracción, producción y comercialización de cloruro de potasio. Además del complejo minero, diseñó una línea ferroviaria para atravesaba Neuquén y Río Negro. También planificó un puerto en Bahía Blanca.
2013. Diversos factores, entre ellos el desplome del precio del potasio en el mercado internacional, llevó a Vale a paralizar el proyecto. Nunca finalizó la construcción de la mina ni avanzó con la línea ferroviaria y el puerto.
2019. Vale acordó la transferencia al gobierno de Mendoza de todos sus activos y acciones en Malargüe.
2021. Mendoza tomó posesión plena del proyecto y comenzó a buscar inversores a través del banco suizo UBS Securities LLC.
2023. Tras un proceso legal y técnico denominado M&A Andromeda, Minera Aguilar –en conjunto con la brasileña ARG- envió una oferta vinculante para la compra de las acciones que estaban en poder de Mendoza, especificando un plan de inversión.
2023. La Provincia vendió el 88% de sus acciones del proyecto a Minera Aguilar Potasio, que comprometió una inversión de 1.039 millones de dólares para, en cinco años, llegar a producir 1,5 millones de toneladas anuales de sales de potasio. El 12% restante quedó en manos de Impulsa Mendoza.
Las polémicas de la licitación
El proceso de venta de PRC tuvo dos grandes polémicas. La primera estuvo vinculada al secretismo del acuerdo firmado con Minera Aguilar.
Si bien las cláusulas de confidencialidad son habituales en los negocios de esta magnitud, la Fiscalía de Estado pidió que el Gobierno justifique y fundamente “en forma precisa” y sin “frases vagas y/o ambiguas“ por qué era secreto el acuerdo.
Más allá de esa recomendación y de la autorización de la empresa para dar a conocer los detalles del acuerdo, el primer decreto que Suarez envió a la Legislatura para aprobar la venta mantuvo la prohibición de la difusión de los anexos del convenio.
Ante el revuelo provocado por esa decisión, el Ejecutivo rectificó el decreto y eliminó el secretismo.
Otro punto polémico fue la contratación del estudio de abogados Cabanellas, Etchebarne, Kelly Sociedad Civil (CEK) – DLA Piper (Argentina) para participar del complejo proceso de selección de la firma que se quedó con la explotación del yacimiento de sales de potasio de Malargüe.
Uno de los socios de ese estudio jurídico es Marcelo Etchebarne, que tiene vínculos con Manzano.
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